Categoría: Tarot

  • El juego del alma, el Tarot, el Emperador.

    El juego del alma, el Tarot, el Emperador.

    Hola buen día, seguimos explorando este viaje del alma y ahora toca el Turno a la siguiente carta, el Emperador.

    El Emperador representa la 4 cuarta del Tarot y asume por lo tanto las características del número 4 equilibrio, manifestación. El número 3, representado por la Papiza daba origen a la primera de las figuras platónicas el la pirámide, lo que ya en si es una muestra importante del lenguaje de esta carta. La pirámide crea la primer estructura de la geometría sin embargo el cubo estabiliza la geometría, le da estabilidad, lo mete al orden de este plano material. Hace días platicaba con mis hijos sobre las construcciones cúbicas que nos rodean, las estructuras cúbicas son la marca de hecho por el hombre en contraste con las construcciones ovaladas o circulares de la naturaleza. En este viaje del alma, la transición de la Emperatriz, la energía femenina empoderada lo da a la Energía Masculina empoderada, y por ende la geometría cambia. La energía masculina entonces es una energía que otorga la estabilidad a la energía femenina, si bien ésta crea, la energía del Emperador enraiza, gobierna y hace que sea regido el mundo.

    La energía femenina en el Tarot de Marsella muestra a una energía que se encuentra estática, en su trono esperando contemplando y la energía del Emperador muestra movimiento determinación y confianza, abre la energía al mundo terrenal, y por lo tanto es la energía empoderada de la confianza.

    En el Tarot de Marsella la respresentación de las imágenes dice mucho. La Emperatriz está sentada en su trono, tranquila, observante, sabe la regencia y el poder que tiene y lo ejerce en forma libre, el Emperador está semisentado, dispuesto a caminar y salir si lo desea, está con una sonrisa en su rostro, es una energía confiada dispuesta y regente.

    Las dos cartas están íntimamente ligadas, como se encuentran ligadas las dos energías la masculina y la femenina, una muestra de ello son los tronos, los dos ejercen poder, pero desde una perspectiva distinta, una desde la parte de contemplación, otro desde la acción, una con un poder flexible, el otro con un poder concebido. La emperatriz tiene el sello del águila en su escudo, muestra de la realeza, el Emperador usa el mismo símbolo y al mismo tiempo el trono de el muestra o recuerda el trono de ella, ello demuestra entonces que no son energías divorciadas ni separadas sino energías complementarias donde una toca a la otra y juntos Rigen el universo.

    Si visualizamos los dos cetros aunque sutiles, existen diferencias, en la emperatriz el cetro está ligeramente inclinado, lo que demuestra que no existe rigidez en la energía femenina, finalmente, la vida toda es cambio, todo es flexibilidad.

    Se como el bambú, flexible para que no te rompas ante la adversidad, y resistente para que no te rompas.

    En cambio, el cetro del Emperador se encuentra en posición vertical, indicando que está en favor de poner orden al caos, por lo tanto es una energía mas rígida, la que ejerce. El cetro de la emperatriz lo comentamos en su descripción, termina plano y forma el símbolo de Venus, mostrando en la figura del Arcano el símbolo del zodiaco, en el emperador el cetro termina en punta, representando el símbolo de Marte

    El alma intuitiva que ingresa al mundo encuentra a formar su caminar en este valle, y al hacerlo entra a formar estructura, entra a seguir patrones, a empezar su caminar en el mundo, paradójicamente para que luego tenga que despertar tendrá que entender que debe de soltar esas formas para poder recordar. Aprender a desaprender.

    Si hoy hicieras el ejercicio de observar fijamente esta figura, este Arcano, ¿Qué es lo que te transmite?

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  • El juego del alma, el Tarot, La Emperatriz

    Parece que el alma sigue evolucionando y ahora a través de lo que es la energía femenina. Dicen algunos que algunos pitagóricos consideran que el número 1 y el número 2 son sencillamente principios o energías es decir, el Mago y la Gran papiza son energías por si propias, la masculina y la femenina pero no alcanzan a tener manifestación en este plano, es decir, ni el 1 ni el 2 forman figuras geométricas, no así el 3, que es el número que corresponde ahora a la Emperatriz, el número 3 es un número que forma en esta dimensión el triángulo, y por lo tanto entonces enraiza ahora si una energía y forma un principio.

    Esto es lo que está en este momento mostrando la emperatriz, muestra la energía femenina sin embargo esta no es una energía estática como lo mostraba la Papiza, ahora es una energía en movimiento que queda demostrado en el escudo donde está el Aguila, también la forma del trono que ocupa nos muestra movimiento, lo que entonces muestra que la energía femenina no es estática, no es solamente receptiva sino también es una energía en movimiento.

    Un recordatorio de lo que ocurre cuando estamos vemos en la naturaleza los elementos que se mueven, el aire, el agua, la propia tierra. La emperatriz es la energía femenina encarnada y con poder, lo que también simboliza muy acorde lo que pasa en este momento, la energía femenina se empodera no solo como la energía de la mujer sabia y contemplativa, sino la mujer que actúa que genera, que gesta su propia energía, y eso lo demuestra claramente su corona. Ya usa la triple corona que habla sobre el principio de Cuerpo, mente y espíritu, ahora está usando una sola, la corona que la hace ser Reyna o emperatriz, la energía que es capaz de mandar en este plano terrestre.

    La Emperatriz muestra otro símbolo en su mano, y es su cetro. El cetro muestra en apariencia el orbe sobre el cual manda el emperador, sin embargo, si lo volteamos muestra y revela el símbolo de Venus, el símbolo de la mujer. Esta energía no es una energía contemplativa, es una energía de acción. La Papiza parece que tiene los brazos cerrados en una actitud de esconder las cosas, o por lo menos de ser recelosa de sus secretos, la Emperatriz muestra la energía nueva que muestra las cosas, y eso lo demuestran sus brazos abiertos, como en una posición que nos invita a conocerla a verla.

    En este Tarot hay algo mas que es muy obvio, y es el cabello de las dos manifestaciones, la Papiza lo tiene recogido, muestra aun en estos días de que está dedicada al espíritu, tal como lo hacen las monjas o los monjes y aun el recuerdo de cuando las mujeres iban a misa con la cabeza cubierta, en la Emperatriz ella muestra su cabello al aire libre, la mujer que se puede mostrar.

    El viaje del alma nos ha llevado entonces desde el principio del inicio de la creación, anacrónico, sin tener un orden, el Caos a la manifestación del primer principio, el masculino, la energía que inicia, la energía femenina que contempla, que conoce, que resguarda sabiduría, y ahora en la conjunción de las dos, El principio Masculino y el femenino el 1 + 2 entonces se enraiza el 3, el principio de unificación entre los dos la manifestación en este plano terrestre ha empezado. Interesante analogía si queremos ver como empieza la experiencia humana en este plano, la única forma en la que iniciaremos el viaje como humanos, es finalmente encarnarnos de una mujer, de ahí empieza la manifestación geométrica, de ahí inicia el viaje del alma en este plano que llamamos vida.

    ¿Interesante no es así?

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    Te invito a leer mas sobre los otros arcanos del Tarot.

  • El juego del alma el Tarot, La Papisa

    En esta misma serie del Tarot visto desde la visión arquetípica y la espiritual, aparece la carta II del Tarot, la Papisa.

    Lo que nos transmite la carta sobre la energía femenina.

    • Sabiduria
    • Tranquilidad y Serenidad
    • Estabilidad

    La carta número dos ahora corresponde a una mujer, la papisa o como lo han ido convirtiendo en la modernidad, la suprema sacerdotisa. Creo que es adecuado aclarar el porque estos términos. Cuando el Tarot se desarrolla en la edad Media, para el mundo occidental, no existía una figura superior en la escala jerárquica de la iglesia que el Papa, entonces, quien mas podría ocupar un lugar de la misma importancia que la papisa, aunque en realidad lo que significa en verdad la figura o el arquetipo es a la Suprema Sacerdotisa.

    La Papisa sigue al Mago representando su contraparte, o porque no su complemento. El mago representa el número 1, y la papisa el número 2, el mago representa el principio masculino y ella, representa el principio femenino el 2. Es la dualidad de lo que significan las energías. Esto recuerda que en el principio la creación se escinde en sus dos partes, lo que es la energía masculina y la energía femenina, el polo positivo y el polo negativo, Ying y Yang, arriba y abajo y es eso lo que ahora muestra el Tarot.

    Nuevamente comparemos las imágenes, recuerda que nada en el Tarot está puesto al azar. El mago está mostrando a un hombre que recuerda en todos sus aspectos a una energía en movimiento, lo dice el sombrero, lo dice la postura de pie, incluso las manos que se agitan, es una energía de mayor movimiento, mantiene su poder a través de su vara que agita, es una energía volátil. En contraste la Papisa ahora muestra una mujer sentada en su trono, nada de lo que muestre pareciera una energía de movimiento, sino mas bien una energía enraizada, calmada y en paz. ¿Ese término enraizamiento es algo bastante significativo no?

    ¿Quién se puede enraizar sino es la energía femenina, la tierra, la que sostiene? La energía masculina en movimiento continua podría ser catalogada al final de cuentas como una energía inestable, no apta para permitir que las cosas se enraizen y crezcan, al final no es su finalidad, en cambio la energía de la Papisa, es una energía calmada que permite que las cosas crezcan, que florezcan, es la energía final de lo que es la vida.

    Fíjate ahora en los colores de las dos imágenes, el mago tiene cabello dorado, sus colores usan mucho amarillo y verde, el sol y la vida. ¿Recuerdas lo que dijimos del cabello dorado? Los cabellos del sol, los rayos del Sol están muy presentes en el Mago, el principio de Creación el principio masculino, la conexión con el Sol, y en la papisa los colores cambian, se convierten ya no en esos colores dorados sino en el color azul, la luna el principio femenino.

    Esta otra carta del Tarot nos muestra más esta cualidad de la mujer, está regida por la luna y entonces con ella está mostrando los ciclos, ella es la que controla los ciclos de la naturaleza y de la vida misma. Ella es la que conoce los conocimientos que están ocultos ante los rayos del Sol y se refuerza ello en lo que sostiene en las manos, el libro del conocimiento. Aquello que la energía femenina tiene también como una cualidad, el conocimiento, la intuición de lo que es. El lugar donde está sentada también nos habla sobre ello, está sentada delante de dos pilares que abren a una puerta atrás, una puerta cubierta en el tarot de Marsella con una capa y en el Tarot Inglés con una puerta de flores. La Papisa, la energía femenina es la guardiana de la entrada de esa puerta.

    Ello es algo que nos está hablando mucho en estos tiempos, la energía femenina es la que está abriendo la puerta a aquellas verdades supremas que estuvieron ocultas durante todo este tiempo, la energía femenina, la energía de la mujer está permitiendo que la conciencia despierte.

    Otro elemento mas que la misma carta nos muestra es la corona, fíjate por favor como las dos mujeres en los Tarot están coronadas. La corona simboliza el poder Divino que por derecho divino tienen, la energía femenina no está como una energía de relleno, es una energía empoderada, entronizada, coronada. La primera imagen, Marsella, nos muestra una mujer con una corona triple, una corona que en este mundo solo usa una sola persona el Papa y que simboliza que es sacerdote, profeta y Rey, y curiosamente ahora esas potestades también las tiene la mujer, lo que nos está diciendo a todas luces que lo que estamos viendo es la energía femenina empoderada.

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  • El juego del Alma El Tarot, El Jóker

    Existen muchas historias sobre el origen y los alcances del Tarot, aunque no soy experto en el tema, los relatos hablan de un origen o por lo menos aparición en Europa en el Siglo XIII, proveniente de oriente, ya sea de China o de India, no se sabe a ciencia cierta, una baraja distribuida en 4 palos; Oros, Bastos, Espadas y Copas que en la baraja moderna encontraremos como: diamantes, picas, corazones y treboles, con cartas numeradas que van del 1 al 10 y 4 figuras que corresponden a personajes de la corte, Caballo, Sota, Rey y Reyna y al parecer en el siglo XV se agregan 22 cartas mas, los triunfos o que posteriormente se llamaría como los arcanos Mayores.

    Existen tradiciones que hablan que el Tarot es parte de la escuela iniciatica Hermética y otros tantos que hablan sobre un proceso de juego de adivinación, sea cual sea la realidad es que los arcanos Mayores, evocan muchas imágenes arquetípicas, imágenes que evocan conceptos o ideas del inconsciente colectivo, y que hablan sobre el viaje del alma, o el camino del aprendizaje que guardamos los humanos.

    En esta ocasión quiero compartirte un poco de la visión que Sallie Nicols tiene acerca de estas figuras arquetípicas, las cartas que se conocen como los arcanos mayores, y el camino del alma que yo también empiezo a entender de estas figuras.

    Hablaremos de la primer figura de los Arcanos Mayores, el loco.

    Tal vez el único de los arcanos mayores que ha sobrevivido del Tarot original en casi todas las barajas modernas, si bien ha perdido su imagen representativa, aun lo puedes encontrar en casi todos los juegos de barajas como el «Joker» o «Comodín» y en casi todas ellas, sigue jugando su rol principal, jugar o remplazar a cualquier carta de todo el mazo, lo cual ya nos habla mucho sobre su función. Una función que ha perpetuado mas allá de los Siglos en la cual es una figura Semper Presente y que al mismo tiempo puede ser todos o bien ninguna de las cartas.

    Todas los arcanos tienen un número de correspondencia que les otorga un orden en la baraja, interesante similitud a los ordenes que la vida misma tiene, y que le otorga un poder en numerología, a todas las cartas excepto a la del Loco. «El Loco» toma el valor en algunos mazos del 0 otros del 23, y para un juego con tanto significado esto no puede ser al azar. El loco simboliza el espíritu que puede ver a todas las cartas sin preocupación, irrumpir en ellas en cualquier momento. Al igual que en ocasiones aquellos juegos que en ocasiones se llaman destino irrumpen en nuestra vida y ocasionan que por un breve instante enloquezcamos.

    A nivel del componente psicológico, «El Loco» actúa sin una razón específica, parece que sus conductas son espontáneas, instintivas, con una ignorancia aparente ante todo lo que pasa, muy similar al camino que el alma tiene al venir a esta existencia, sin conocer antes los procesos que son correctos o no, el Ego instintivo que nos hace actuar como actuamos.

    A nivel espiritual, «El Loco» en su representación del 0 representa el origen. En el origen del Universo todo era caos y del caos empieza el orden, entonces también representa el caós. El Loco no tiene orden, va donde quiere, hace lo que quiere, y su energía es la energía de la creación y el caós es una energía inconsciente y sin rumbo, al igual que el alma cuando empieza su caminar, al igual que aquel que está aun viviendo en la ignorancia desconociendo su potencial inicial de lo que es y de lo que puede lograr a ser.

    Si ves atentamente la figura notarás algunos elementos interesantes, el primero la capucha, parece ser tan solo un elemento decorativo pero si te fijas bien verás que es la representación de la capucha de un monje por lo que te habla de su conexión con el espíritu, lo cual también se establece cuando ves la vara que sostiene invariablemente, la vara de Hermes, el bastón de la sabiduría.

    Parece que al igual que en las cortes de la edad media, la aparente estupidez intelectual de el Loco no es de todo real, abajo de ella, existe una gran sabiduría que está escondida.

    La carta también representa los retos que el alma o el que empieza su peregrinar enfrenta al momento de vivir en la ignorancia y la inconsciencia, por eso esa representación de estar a punto de caer al precipicio, de caminar en rumbos peligrosos.

    La carta bien nos puede reflejar el potencial humano, o espiritual, el caos que entra al orden con el conocimiento y el caminar, la fuerza del inicio de todo a la que nada puede resistirse, el inicio del espíritu que perpetua a lo largo el tiempo.

    ¿Que te dice esa carta a tí?

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