Recientemente viajé a Cusco en Perú y visité un lugar sagrado de los Incas, una Huaca donde me dijeron se han hecho ceremonias desde tiempos muy antiguos y estuve reflexionando mucho sobre el viaje y lo que es estar en ese lugar.
Tal vez mis reflexiones te resulten de interés si en algún momento has estado en un lugar así.
El viaje a Cusco
Hace unos días viaje nuevamente a Cusco, parecía que era debido a una serie de casualidades que me llevaron a ese lugar, aunque se ahora que todo lo que existe en nuestros actos es simplemente un hecho de causa y efecto, situaciones que deseamos realizar que se alinean con actos que coinciden para que esos eventos puedan existir, la aplicación práctica de lo que dice Paulo Coehlo en su libro el alquimista;
«Cuando deseas en verdad algo, el universo conspira para ayudarte.»
Dicen los mas sabios que debemos de estar atentos sobre lo que ocurre en la vida y reflexionar sobre esos ello, esto se llama auto-observación.
Normalmente vivimos en contra, como si las cosas simplemente pasaran y evitando darnos cuentasobre lo que ocurre. Precisamente sobre lo que pasó en ese viaje quiero hacerte una reflexión.
El viaje previo a Tierras Incas
Hace ya algunos años, con unas amigas queridas realizamos un viaje a Perú con la intención de activar un disco solar, pudiera simplificar diciendo que un Disco Solar es una biblioteca con energía ancestral que necesitaba ser abierta, mucho sobre ello lo puedes encontrar en nuestra pagina de Meditacion Discos Solares una experiencia hermosa y que me marcó en la vida.
Ahora ya con algunos años mas y con alguna experiencia mas, comprendo que lo que vivimos en ese viaje fue algo maravilloso pero que el enfoque desde el cual se realizó estaba muy impregnado por el Ego y quiero profundizar sobre lo que significa la activación de esos sitios de poder.
Activación de sitios de poder
Durante los últimos años los que estamos inmersos sobre el New Age hemos escuchado eso. Frases como;
«Vamos nosotros a activar esos sitios de poder.»
Hoy que conozco un poco mas sobre los procesos de energía estoy consciente que existen lugares donde durante muchas generaciones de humanos, se realizaron rituales, ceremonias o sitios para expresar creencias, y que ese mero hecho causa la creación de un tercer campo de energía, una nueva conciencia que tomará tanta fuerza, como la fuerza psíquica de los que hayan participado le puedan imprimir.
Se también que nuestros ancestros eran personas mas sabias de lo que ahora podemos entender en la generalidad y que la elección de los sitios donde se hacían esos rituales, o conmemoraciones difícilmente era elegida al azar, usualmente se realizaba siguiendo patrones estelares, como las constelaciones o la alineación con los astros, o bien, siguiendo los patrones de la tierra como las lineas electromagnéticas o telúricas de la tierra.
¿Te imaginas la fuerza que existe en esos lugares antiguos?
La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma
Ese es un principio de la física que ahora conocemos y aceptamos como real, eso quiere decir que nada en verdad está perdido;
Todo lo que ha sido desde el inicio sigue siendo, todo lo que es hoy, seguirá siendo
Solo que cambia en su forma. Si esto lo aplicamos a esos sitios sagrados, en especial a la fuerza que ahí se desarrollo, entonces podemos preguntarnos;
¿Dónde está esa energía?
Imagina esto por un solo momento por favor. Cada uno de nuestros pensamientos, cada una de nuestras emociones genera campos electromagnéticos importantes, eso es un hecho científico que ahora ya lo sabemos, los pensamientos crean campos electomagnéticos, la atención concentrada los genera, las emociones crean campos aun mayores

Y cuando dos o mas personas interactúan en la misma emoción, el mismo pensamiento o ambos entonces se crea un tercer campo electromagnético que en ese mismo momento cobra vida, cobra fuerza y su existencia está presente tanto como se puedan mantener y sostener esos otros campos electromagnéticos.
Recordemos la enseñanza del maestro Jesus:
Donde dos o mas se reunan en mi nombre, ahí estaré yo.
¿Una enseñanza esotérica velada no es así?
En realidad, cuando dos o mas personas se reúnen para estar evocando su energía el campo de vibración de esas dos o mas personas crea esa energía.
Campos que se sostienen con el tiempo
Imagina que esos lugares han estado recibiendo en forma continua el estímulo de cientos o miles de personas comunes, como tu y yo que a lo largo del tiempo resuenan bajo esa misma frecuencia;
¿Puedes imaginar el tamaño de ese tercer campo?
Ahora imagina por un solo instante que esos campos son generados por personas altamente entrenadas y con habilidades psíquicas importantes como los sacerdotes y los antiguos Chamanes;
¿Te imaginas el poder de esos campos electromagnéticos?
La formación de los egrégores
Ese tercer campo, esa creación a través de emociones y pensamientos en algunas tradiciones tiene el nombre de un Egregor y sabemos que a lo largo de la historia hay muchos ejemplos desde historias antiguas hasta historias nuevas.
Algunos de ellos podemos entenderlos hoy el llamado «Sentimiento de la nación», «la Iglesia», etc.
Si esa creación, o campo electromagnético, algunas otras disciplinas le llaman el campo mórfico, se anexa a un lugar con enorme carga electromagnética como las piedras de caliza, los sitios donde pasan rios, ya sea visibles o invisibles, sitios donde se encuentran líneas electromagnéticas de la tierra;
¿Puedes imaginar la energía que se encuentra concentrada en ese sitio?
Ahora agrega un elemento más y es la emoción de las personas.
Una emoción causada por un frenesí como la exaltación o adoración a un Dios o un evento llenó de emociones de dolor como una masacre o una guerra.
Todas esas energías siguen estando ahí presentes.
Se necesita una gran cantidad de energía para poder destrozar ese campo mórfico. Recuerda con lo que empezamos, la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma.
Visita a los sitios de poder, ¿Coincidencia?
Te has preguntado ¿Cuál es la razón para visitar sitios antiguos?
Y la respuesta para muchos podría ser;
Para conocer que es lo que hacían los ancestros.
Mas aquellos que están inmersos en el mundo espiritual deberían de ahondar más en esa respuesta ya que va mas allá de la curiosidad.
Se visita esos sitios porque se quiere conectar con esos sitios. Se quiere tener una relación mas profunda de esos sitios. Y nuevamente ahí mi amigo, estás creando un nuevo campo de energía.
Visitar esos sitios con la intención -pon clave en esa palabra, INTENCION – de contactar con la energía del lugar es abrir tu campo, prestar tu campo electromagnético para entrar en resonancia con ese tercer campo electromagnético que está formado.

Así que cada vez que estamos en un sitio como esos nuestra sola intención de contactar nos permite meternos en la energía, la magia del sitio.
¿Te ha pasado que al momento de llegar aun lugar de esos te invade una sensación agradable y cálida?
O al contrario, como acaba de ocurrir con un amigo y su esposa que visitaron un antiguo convento. Ellos se sintieron «asfixiados», con la sensación de que tenían que salir del lugar y abrazar un árbol.
¿Qué es lo que te produce esa sensación?
Evidentemente la energía que tiene el lugar mi amigo, lo que no ven nuestros ojos físicos mas sin embargo, está ahí presente, está viva.
¿Hacemos en realidad activación de los sitios de poder?
Si esa energía está viva y presente cabría la pena preguntarnos si cada vez que hacemos un ritual en esos sitios activamos esos sitios de poder o bien, ellos nos activan a nosotros. Y creo que en realidad la respuesta es que ellos nos activan a nosotros, así de simple y llana es la respuesta.
¿Recuerdas que te hable sobre mi viaje previo a Perú? Bueno, ahí el Ego pensaba que las actividades que íbamos a realizar eran para activar esos sitios de poder, hoy entiendo que no teníamos que activar nada en esos sitios, esas energías son energías mas fuertes que lo que Soy Yo ahora y que aquel que teníaUn que sentir, contactar con esas energías era mi Ser. Cada vez que entramos en esos campos electromagnéticos, ellos activan en nosotros eventos energéticos que no alcanzamos a ver, incluso tal vez, ni siquiera alcanzamos a ver, mas por puras leyes físicas de resonancia:
Cuando un cuerpo se somete a la vibración de otro, causará un cambio en su vibración hasta encontrar una resonancia con esa vibración.
Por supuesto, si es que lo permitimos, si es que estoy dispuesto a que eso sea así. Cada vez que visitamos un templo, unas ruinas importantes de la antigüedad, o un sitio de culto o peregrinación lo hacemos para poder entrar en esa vibración y desde ese evento, no somos nosotros los que activamos nada del sitio, el sitio nos activa, prende esas cualidades en nuestro ser.

Somos parte del campo
A pesar de que es cierto que la fuerza de ese campo es mayor en vibración que la nuestra, también es real que cada vez que nosotros llegamos a ese sitio con la intención de contactar, unimos nuestra energía a esa presente y la potencializamos por lo que desde ese punto de vista, si activamos ese campo energético, nos sumamos a él, somos uno con él. Y quiero creer como ocurre en la película de Coco, que al momento de que lo recodamos, recordamos esa energía de lo que el propio campo es, lo volvemos a traer a la vida, le damos fuerza para volver a encenderse.

Y al hacerlo de alguna manera podemos activar ese sitio mágico.
Somos peregrinos en la vida
«Peregrini in Vita»
Todas las grandes religiones nos invitan al peregrinaje, ¿Te has dado cuenta?
Los judíos a visitar Jerusalén, los Arabes en su camino a la Meca, los cristianos a los tres caminos, la Via Santa, la Via crucis y la Vía Lucis y los Incas a la visita a Cusco.
¿No crees que sea por alguna razón en especial?
El peregrinar a esos sitios sagrados tiene en si mismo una enseñanza, cuando somos peregrinos a tierra Santa preparamos nuestro cuerpo y nuestra alma para esa experiencia.
Para todos los que hemos tenido esa experiencia sabemos que el mero hecho de peregrinar es una experiencia espiritual que cambia nuestra vida, y el llegar a la meta es poder tener un momento de conexión profunda.
¿Mas es solo el peregrinar y llegar al lugar el mérito? Creo que no, creo que el mero hecho de estar en ese sitio nos permite estar en contacto con esas energías, con quienes las han mantenido, con lo que nos unimos.
Estar en el sitio es hacernos uno con el mismo sitio.
Así pues me quedaría al final preguntarte:
¿Eres consciente de lo mágico de los lugares que visitas?
¿Podría eso cambiar tu perspectiva sobre una peregrinación o visita a un lugar sagrado?
Me encantaría saber si has tenido esas experiencias y que pudieras compartirlas.



















































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