Fr.C. Juan Fco
La vida es un campo de aprendizaje interminable y solo es necesario que tomemos un poco de tiempo para escuchar los mensajes que tiene para compartirnos.
Estos días han sido de esos momentos donde los aprendizajes se muestran tácitos y me gustaría compartir algunos contigo.
Quiero iniciar preguntándote

¿Qué puedes ver en esta imagen?
Permítete entrar por un solo momento en este pequeño juego psicológico.
¿Qué representa esa imagen para ti?
El día de ayer, haciendo una pequeña representación con unos amigos, – que digo amigos,hermanos-, apareció frente a mi un camino similar al de la imagen y además de deslubrarme por el paisaje algo de lo que mas me llamó la atención, eran las piedras que en esos pequeños cúmulos se encuentran franqueando el camino.
De inmediado recordé a esos cúmulos de piedras que señalan los caminos incas y que sirven como marcajes del camino de peregrinación hacia los grandes Apús de las montañas.
La primera vez que vi esas pilas de piedras fue los valles de Bolivia.
Me impresionaron por lo que señalaban, eran los signos que mostraban el camino hacia las montañas que los antiguos Incas identificaban como deidades.
Mas en esa ocasión yo sabía que esas piedras no simbolizaban el camino hacía ningun Apu. Te voy a contar porque.
Unos minutos previos a la representación, cada uno de los que estabamos reunidos, habiamos andado ese camino y habiamos dejado cada uno una de esas piedras en el mismo punto.
La piedra que se sumaba a la del anterior amigo ahora formaba un pequeño cúmulo. La razón para depositarlas era sencilla.
Cada piedra dejada por cada uno era muestra de algo que, los que ya habíamos recorrido ese tramo del sendero habiamos dejado ahí.
La intención final de ese acto era dejarle una señal al nuevo amigo quien se incorporaba por primera vez a ese juego. En unos minutos él entraría por primera vez a jugar esta representación y entraría por ese sendero y encontraría nuestras piedras.
Un símbolo de los que ya habíamos recorrido el camino y a su vez una señal para el nuevo que le indicara al nuevo que el sendero que tomaba era correcto.
Desde el juego a la vida
Mi amigo neófito en este juego entró, el no nos podía ver, pero nosotros si lo podiamos ver a él.
El juego era simple, el tenia que recorrer el camino por distintos senderos y cada vez que encontrara un cumulo de piedras el sabía que iba por el buen camino y tenía que resolver un acertijo en cada sitio donde estaba el cúmulo de rocas. Si lo lograba, sacaba de su bolsillo una piedra y la depositaba en el mismo el mismo lugar de las otras y el seguía su caminar.
Un símbolo que había superado una prueba y de que había dejado un peso.
Al verlo en su tránsito comprendí que mi propia vida ha sido así, tan sencilla como ese juego.
Los caminos de la vida no son como yo pensaba
Nuestra vida mi querido hermano, es en realidad un camino a lo largo del cual hemos atravesado muchas pruebas.
Pruebas que nos han enfrentado con situaciones que nos causan dolor, sufrimiento, dilemas y que una vez que las hemos superado, renacemos y somos alguien diferente.
Todo renacimiento mi hermano, significa necesariamente que algo viejo tuvo que morir, sino es así
¿De qué otra forma podría renacer?
Cada vez que lo hacemos, cuando dejamos detrás el dolor por una situación amorosa que nos daña, cuando dejamos el sufrimiento por algo que no podemos lograr o conseguir, cuando superamos el dilema de que hacer en nuestra vida, nos despojamos de ese peso, lo soltamos y podemos seguir avanzando.
Metafóricamente, emocionalmente y porque no hasta físicamente dejamos detrás esa carga, esa pequeña o gran piedra, que dificulta mi caminar y ahora, sin ese peso puedo seguir adelante.
Somos una gran familia

Darme cuenta del «pequeño-gran» significado de la piedra me hizo reflexionar lo simbólica es la vida. Siempre y cuando estemos dispuestos a prestar atención.
Eso fue algo que me voló la cabeza, pero este juego aun tenía cosas que enseñarme.
EL amigo que recién había ingresado al juego había depositado su piedra en el montón de piedras que antes cada uno de los que habia entrado al juego había depositado ahi.
Para ese momento entendí que este juego de vida, está lleno de símbolismo. Entonces intenta imaginar:
¿Qué simboliza que los otros hayamos dejado antes las piedras?
Que mi querido hermano, es sencillo.
Que el camino que recorremos ya ha sido recorrido antes por otros, y que esas pequeñas piedras en sendero, son aquellas que otros dejaron atrás como muestra de que se pueden superar los obstáculos y a la vez que las han dejado para que yo superé los míos.
Esa simple idea me llevó a recordar a mis padres.
Las veces infinitas que me dijeron:
«Cuidado no es por ahí la decisión que vas a tomar.»
Y recordé a mis maestros que decían:
«¿Estás seguro?» Yo he aprendido esto.»
Seguí visualizando una cadena infinita de maestros, algunos que conozco y otros que no conozco que a lo largo de mi vida mas se que están ahi y que me han dado consejos, me han mostrado el camino y me han llevado de la mano física y metafóricamente en mi peregrinar.
Me di cuenta mi hermano, que así siempre ha sido mi vida y seguramente la tuya.
Siempre he estado acompañado y guiado por otros que ya han recorrido el sendero.
Darme cuenta de esa idea me llevó a simplemente decir decir;
Gracias, porque gracias a tu caminar yo puedo hacer el mio.
Gracias, porque gracias a tu caminar yo puedo hacer el mío.
Me di cuenta que en verdad tengo tanto que agradecer, empezando a mis padres y a todos mis ancestros por todo aquello que me han enseñado, por todo aquello en lo que me han acompañado.
Nunca estamos solos mi hermano siempre estamos acompañados, solo que muchas veces… Yo no pude ver que caminaron a mi lado.
Esto lo ejemplifica bien la teoría sistémica se dice que «es bueno de aceptar la vida tal como llega a nosotros de nuestros padres y nuestros ancestros por un hecho simple y sencillo, porque ellos nos han permitido tener el regalo infinito de la vida.»
Podemos escoger no aceptar el regalo, solo que el precio a pagar por ello es no aceptar la vida, no disfrutar de la vida.
Parece tonto mi hermano, mas es real. Por un solo momento ponte a reflexionar si no aceptar de ellos el regalo mas grande que tienen para cada uno de nosotros, sin ellos:
no podríamos existir en este plano.
Muchas veces vemos la historia de donde venimos, y nos enfocamos en aquellas cosas negativas, en aquellas carencia que hemos recibido y olvidamos todo lo que si nos han dado, empezando por el pequeño e insignificante regalo que se llama VIDA.
Eso mi hermano en sistémica se llama «tomar la vida al precio que a mis padres y a mis ancestros les costó.»
Cuando me interiorice en lo que percibía con ese simple hecho de dejar una piedra donde estaban otras, agradecí a todas y cada una de las piedras que señalan mi camino porque han sido puestas ahí por todos los que han recorrido mi camino, mis maestros y mis ancestros y lo han hecho para mi y para los miembros de mi clan.
El camino sigue

Mi amigo, ese del que te empecé hablando, siguió recorriendo el sendero y llegó a otro montón de piedras y depositó su piedra junto a la mía, cuando el se lavantó luedo de depositar su contribución llegó a mi la imagen de mis hijos y todos aquellos que por algún momento han aprendido de mi.
Me di cuenta que el camino sigue mi hermano. Me acordé que antes de que ese amigo hubiera llegado a ese punto, YO también había depositado una piedra antes ahí como muestra de ese renacimiento y lo hice conciente de mi intención era dejar ahí para que mi amigo que viene detrás la pueda ver.
Pensé entonces en todas las cosas que he hecho con la intención de que mis hijos aprendan.
Cada una de las acciones que con amor he hecho para el mejor beneficio de ellos y todas aquellas cosas en las que yo me he equivocado para que ellos pueden aprender de mi.
Supe entonces, que hay otros que vienen despues de mi que aprenderán de aquello que tengo que aportar.
Levantando mi vista y pude ver la lista interminable de seres que me han precedido mostrándo el camino y vi detrás de mi y había otros tantos que seguramente aprenderán de mi.
El camino sigue, la vida sigue y enseña.
Estamos en un ciclo eterno de aprendizaje. Somos el maestro y somos el alumno, somos el padre y el hijo, somos el camino y el caminante.
Recordé las palabras de Antonio Machado:
Caminante no hay camino,
se hace camino al andar.
Antonio Machado
¿Que estás dejando mi hermano?
Eso vi yo con un simple juego.
Hoy me gustaría preguntarte mi hermano,
¿Qué es el camino que estás recorriendo?
Y sobre todo invitarte a que por hagas una pausa en tu caminar y piensa en todos aquellos que vinieron detrás de tu y si nace de tiagradece a todos los que han recorrido antes que tu el camino de tu vida:
¿Qué es aquello que tienes por agradecer?
Y sobre todo intenta voltear a verlos y decirles:
Tomo la vida al precio que te costo, ya que gracia a ello hoy estoy aquí.
Mas aun mi hermano, te invito a reflexionar:
¿Cuáles son las piedras que estás dejando en el camino?
Porque estoy seguro mi hermano que detrás de ti, vienen mas para recorrerlo.
Recuerda mi hermano.
Caminante no hay camino,
se hace camino al andar.
Antonio Machado






















Deja un comentario