Categoría: Constelaciones familiares

  • El Poder del Aprendizaje a Través de la Experiencia

    El Poder del Aprendizaje a Través de la Experiencia

    Fr.C. Juan Fco.

    En la publicación anterior te comenté acerca de las múltiples enseñanzas que el último tramo del 2025 trajo a mi vida.

    Prometí que te contaría sobre la historia de un hombre que fue intercambiado por un ser de otro mundo y ahora se da la oportunidad para relatarte la historia de una visita a un viejo maestro que ha marcado mi vida.

    Esta historia se enmarca en el mágico pueblo de Valle de Santiago en el centro del estado de Guanajuato, México. Una ciudad pequeña mas altamente considerara mágica por mi y por muchos mas.

    Ya te he narrado mucho sobre ella, y si no lo recuerdas te invito a que leas un poco sobre mis experiencias en ese lugar.

    Dentro de mis múltiples visitas a ese «País de las 7 luminarias» conocí a un hombre muy interesante que de alguna forma se ha convertido en un maestro para mi.

    Si bien es cierto que jamás tuvimos un vínculo formal como maestro- alumno, en realidad considero que no se necesitan títulos ni convenios escritos para tener una enseñanza de maestro a alumno siempre y cuando una parte está dispuesta a enseñar y la otra dispuesta a aprender.

    Todos somos maestros en la vida

    Todos somos maestros en esta vida.

    Reza la sentencia, y es una verdad que he aprendido a lo largo de mi vida.
    La vida es una escuela de enseñanza que inminentemente nos lleva a que todos somos maestros en la vida de aquellos que nos rodean y de forma recíproca, ellos se convierten en nuestros maestros.

    Somos maestros de nuestros hijos, de nuestros amigos, de nuestros vecinos, mas todo aquel que ha sido padre y amigo, sabe que también nuestros pequeños, nuestros amigos, mas de una ocasión nos han sorprendido y hemos aprendido mucho de ellos.

    Enseñanzas que no vienen dadas frente a un pizarrón o escuchando discursos, son enseñanzas que recibimos conforme vivimos experiencias con ellos, conforme nos conocemos y nos dejamos sorprender por lo que nos aportan a nuestra vida.

    A eso me refiero cuando hablo de que estamos en una escuela de aprendizaje.

    Mas también creo que hay personas que tienen una fuerza importante que simplemente te atrapa y que son maestros espirituales que nos marcan. Uno de ellos yo considero a este amigo del que te narro y que se llama Don Oscar.

    El hombre del que te habló menciona ser originario de Valle de Santiago, y él se ha definido en mas de una ocasión como un «Iluminado».

    No puedo corroborar o negar que eso sea verdad, mi conocimiento real sobre el maestro es pobre, no alcanza a corroborar que ello sea o no una verdad, solo puedo decir aquello que él en múltiples ocasiones ha afirmado.

    Al igual que ese título, el adopta otros tantos como «astroarqueólogo», «periodista», etc.

    Nuevamente no soy capaz de corroborar o negar si es verdad, mas sinceramente no me importan los títulos sino la persona que he podido conocer.

    El menciona que uno de sus grandes maestros, sino es que el que más influyó en el se llamó Paul Kirchhoff.

    Tal vez ahora muchos de nosotros no sepamos quien fue Paul Kirchhoff, mas sabe que fue un hombre importantísimo para México y para la arqueología de nuestro país, tan importante que el término de mesoamérica fue acuñado por él.

    Paul Kirchhoff fue un filósofo Judío alemán que vino a México y ayudo a fundar el museo nacional de Antropología, acuñó el término de Mesoamérica, aridoamérica y ubicó en sus estudios el legendario Aztlán en el Cerro del Culiacán en el Estado de Guanajuato. Estudio en ese estado la antigua cultura Chupícuara.

    Paul Kirchhoff

    Arqueólogo y etnólogo alemán que define el concepto de meso-américa y a establece los límites geográficos del mismo. Fue catedrático de la U.N.A.M. y fundador de la Escuela nacional de arqueología. Entre uno de sus trabajos fue asociar la búsqueda del mítico Aztlán de la leyenda Azteca en el cerro del Culiacán al que se llamó Chicomostoc.

    En alguna ocasión Don Oscar mencionó que conoció a ese hombre cuando él tenía unos 12-14 años y que a él y a otros muchachos de la zona los enseñó reconociendo su potencial.

    Efectivamente Paul Kirchhoff estuvo en el estado entre 1930 y 1946 por lo que bien pudo conocer a ese Oscar pequeño y reconocerlo, ese evento es otro de los tantos que no puedo corroborar.

    Me puedo imaginar el impacto de conocer a un hombre tan versado como el Dr. Kirchhoff ante los ojos de un niño de lo que en ese entonces se llamaba provincia como lo era en ese entonces Oscar.

    Un encuentro que marcó gran parte de las pasiones de don Oscar como fue el estar peleando por el reconocimiento del Chicomostoc como sitio y origen de las tribus Aztecas. Y mas allá de ello, la fascinación que ese mítico cerro llevó a Don Oscar de escribir, compartir y narrar sus leyendas sobre la tierra subterránea del mismo, leyendas que en alguno de los post anteriores sobre Valle de Santiago te he narrado.

    Para algunas de las fuentes el Chicomoztoc es el mismo lugar del mítico Aztlán de donde provienen los Aztecas, para otras fuentes es el lugar de donde reposan y posteriormente se realizan 7 peregrinaciones.

    El poder del hechicero

    Don Oscar me contó leyendas sobre el Cerro de Chicomoztoc y por supuesto sobre los 7 volcanes que se conocen como las «ollas», cada una de ellas fascinante. Las leyendas aluden a historias míticas sobre sitios mágicos pero también sobre peculiaridades importantes que esos sitios geográficos tienen.

    Alguna vez me dijo:

    No es necesario que estés en un lugar físicamente, simplemente cierra los ojos e imagina que está en el lugar y en la hora correcta y desde ahí trabaja con ello.

    A pesar de las leyendas sobre las verduras gigantes y los seres increíbles que habitan y visitan las luminarias son muy atrayentes, lo es igualmente la persona de ese maestro.

    De las pocas veces que me tocó estar al lado de Don Oscar pude entender que posee algo que Castañeda llama en sus novelas como «poder».

    Carlos Castañeda relata en toda su serie que Don Juan Matus, su personaje principal, decía que el verdadero hechicero se conoce por su poder, un término que bien puede atribuirse a este hombre.

    El poder es una fuerza impersonal presente en el universo que el hechicero puede canalizar y utilizar a través de un proceso de entrenamiento.

    Algo que no se puede ver pero se puede sentir.

    Lo que no se necesita decir

    En algún momento con otro maestro hablábamos acerca que alguien versado en las ciencias del universo no necesita vanagloriarse de los títulos que tiene sino simplemente Ser.

    Y que cuando alguien instruido en ese noble camino se encuentra con otro sobran los saludos o los titulos, simplemente se reconocen.

    Creo que esos eventos también los pude atestiguar en la persona de Don Oscar.

    En mas de una ocasión llevé amigos a que conocieran este hombre del cual he estado hablando.

    Amigos que yo sabía estaban versados sobre leyes del universo.

    Cuando ellos hablaban se podía sentir un aire especial en el ambiente. Una especie de discurso con palabras profanas sin embargo con significado muy profundo.

    Lamento decir que yo no tenía los conocimientos suficientes para entender lo que se decían, mas sé que algo dentro de mi resonaba y sabía que la comunicación era mucho mas profunda de lo que mis oídos escuchaban.

    Dice Don Oscar que grandes hombres lo visitaban para debatir con él y aprender junto con él. Yo solo puedo atestiguar sobre la visita de algunos de mis propios maestros y conocidos como Claudia Gonzalez de Vicenzo, Maga de Mantra FM y el mismo J.J. Benitez como lo atestigua una foto colgada en el estudio del maestro.

    Quienes tantos han pasado por el antiguo estudio fotográfico del maestro, no lo sé. Yo solo quiero narrarte una de las historias que me tocó presenciar.

    Entrevista con Everardo

    En una de esas tantas visitas a Don Oscar, llevé a que lo conocieran un par de amigos muy estimados.

    Nos presentamos esa tarde en su antiguo negocio de fotografías. La puerta estaba cerrada.

    Debo de ser sincero, después de un viaje y de haber caminado por los antiguos y místicos volcanes el hecho de encontrar cerrada la vieja puerta de madera de la fotografía me desmoralizó y mi respuesta simplemente fue dar la vuelta para regresar al carro. Afortunadamente para todos una querida amiga dijo;

    Espera Francisco, tocad y se os abrirá.

    Y así lo hizo.

    Realizó el acto que era lógico; fue y simplemente tocó la puerta del estudio fotográfico.

    «Debo de ser sincero al decir que cuado escribo estás líneas me doy cuenta de la limitación mental que me ha acompañado muchas ocasiones, una buena reflexión para mi y para todos aquellos que puedan aprender de ella. «

    La respuesta de ella al momento que Don Oscar abrió la puerta y nos invitó a pasar fue simple.

    Mi amiga se volteó a verme, sonrió y extendió su mano para indicarme que el camino estaba abierto.

    Dentro de su estudio, Don Oscar tenía un cuarto donde acostumbraba recibir las visitas. Un espacio improvisado en medio de un patio con múltiples pinturas, recortes de periódicos viejos y alguna que otra fotografía con personajes interesantes del mundo de la escritura, fotografía y UFOlogía.

    Nuestro anfitrión nos empezó a platicar sobre algunos de los temas que tanto le interesaban sobre su «País de las 7 luminarias».

    Everardo, mi querido amigo a quien junto con mi amiga y su esposa llevé a conocer las luminarias y a Don Oscar escuchó las primeras frases del maestro, sin embargo, su silencio fue corto.

    Everardo fue también un hombre muy interesante, hoy ya no está en este plano, mas se que de alguna forma su espíritu si.

    El fue un hombre sabio a su manera. Maestro de muchos, sanador de tantos otros, un verdadero conocedor.

    De pronto interrumpió el monólogo de Don Oscar con una frase provocadora. El anciano sonrió.

    El intercambio de frases no se dejó esperar.

    De un lado y de otro se inició una conversación de esas que te acabo de relatar, donde no necesitas que dos sabios muestren sus títulos, simplemente por sus palabras se reconocen.

    «Por sus frutos los reconocereís.»

    Mateo 7: 15-20

    Un diálogo que parecía sobre versar sobre temas profanos, más en la intensidad del aire, y en la resonancia del timo, sabía que se decía mucho mas de lo que pudiera mi entendimiento lograba captar.

    Ciertamente la enseñanza de ese día tardó en llegarme pero es simple y la comparto contigo:

    Los frutos y las acciones de los hombres hablan por ellos y trascienden el entendimiento humano

    Mi experiencia mas allá de los oídos

    Creo que entre las experiencias mas locas que he vivido con este viejo maestro puedo narrarte otra que me fue impresionante.

    Llevé a otros amigos que tenían la misión de entregar aguas traídas de Colombia, de 7 lagunas y lagos a cada uno de los 7 cráteres de la ciudad, y claro una parada obligada era estar con el viejo maestro.

    Don Oscar nos invitó a pasar a su estudio y mientras que el empezaba a hablar, mi amigo toma una silla para él y otra para su esposa mientras que el anciano y yo nos manteníamos de pie.

    Ese acto desde mi perspectiva fue una groseria. Se que desde la visión actual no importa quien se siente primero en una conversación, sin embargo, para mi eso si es importante. El huésped de la casa era Don Oscar y él y solo él podía ofrecer una silla a los huéspedes para sentarse en su casa.

    La palabra importante creo que es «ofrecer» y no «tomar». El no nos invitó a sentar, mis amigos se tomaron ese derecho que no es correspondía.

    El maestro continúo hablando sin sentarse, y yo como una muestra de respeto a él permanecí también de pie.

    La conversación del anciano sobre sus temas favoritos siguió y aun recuerdo como mi amigo movía la cabeza de un lado para otro en una muestra franca de desinterés a las palabras del anciano.

    Otro acto de poco respeto hacia el maestro pensé para mi interior.

    Mis oídos escuchaban las palabras que estaban diciendo cuando en mi cuerpo sentí una especie de desdoblamiento.

    Como si una parte de mi se desprendiera hacia mi lado derecho y empecé a escuchar una tercera voz.

    Una voz distinta a la del anciano. Una voz que solo me hablaba a mi en lo que pudiera llamar «telepatía».

    Yo sabía que la voz que me hablaba, o que en realidad le hablaba a mi mente era la de ese hombre, Don Oscar, una voz que tenía una sola intención y era enseñarme.

    Estaba asombrado de lo que estaba ocurriendo. Por una parte mi cuerpo físico, plenamente consciente de lo que estaba ocurriendo, escuchaba la voz de aquellos hombres debatir, y al mismo tiempo, una capacidad intrínseca estaba recibiendo una enseñanza que no se le otorgaba a mis oídos sino directamente a la mente.

    Interesante pensar que lo que te cuento es verdad.

    Imagina por un solo momento ser capaz de tener un verdadero diálogo telepático con una persona y poderlo mantener mientras que estás en un diálogo con otras.

    ¿Puedes imaginar la capacidad mental de aquel que logra mantenerlo?

    Mi enseñanza para compartirte:

    Alguna vez en la ciudad de Cusco un chamán inca me dijo:

    «El que busca no encuentra» En ese entonces lo entendí como una afrenta personal de él hacía mi, hoy lo entiendo como la paciencia que debe de esperarse luego de que has actuado lo suficiente para merecer.

    Esa frase debería de estar acompañada hoy ante la luz de mi entendimiento con:

    «Hay un tiempo para sembrar y otro para recoger.»

    El maestro Jesús dijo que el Reino será de los humildes, ya que «es mas sencillo que un camello pase el ojo de una aguja que un rico entre al cielo». Creo que la humildad que mostré con actos tan sencillos como «tomar una silla» y «sentarme» cuando nadie la ofreció y nadie y nadie la concedió muestra esa parte del ego de aquel que todo lo posee y merece, sobre la paciencia de esperar a recibir.

    Y ¿Cuál fue mi recompensa? No solo la enseñanza que esa voz telepática dió, sino también el propio ser testigo de que es posible la telepatía.

    Segunda enseñanza telepática

    La segunda ocasión que me pasó una experiencia importante con Don Oscar fue este fin de semana de finales del 2025.

    Mi esposa y yo regresamos a Valle de Santiago a buscar a Don Oscar y el lugar que durante muchos años fue su lugar de trabajo, y me parece que su casa; hoy estaba cerrado con candado y con muestras visibles de abandono.

    Una de las vecinas del lugar nos indicó donde encontrarlo y luego de un momento llegamos a su casa.

    A este momento de escribir esto, ese hombre ya es un hombre mayor de 90 años, cumplidos en julio dijo, y que luego de sufrir un accidente que le ocasionó un golpe en la cabeza está con deterioro de sus funciones mentales, lo que es evidente en la forma de su diálogo.

    A pesar de que ya no tiene esa capacidad para hilar frases como hace algunos años, sigue manteniendo una capacidad impresionante para recordar cosas y para dar enseñanzas con sus palabras, por lo menor muchas mas de las que ahora soy capaz de entender sobre la vida y aquellas cosas que no pueden verse.

    Mientras el nos narraba sobre su verdadero «origen», mi cabeza racional empezó a ver al hombre, a ese hombre con sus ojos azules profundos y sus manos con dedos largos ahora enmarcados con uñas largas y descuidadas.

    Mientras lo veía y escuchaba algunas cosas que repetía, empecé a sentir que mi cuerpo se desdoblaba y apareció esa voz que desde mi lado izquierdo le hablaba a mi cabeza.

    Esta vez la voz no solo era sonido sino una especie de presencia que me saludaba como un amigo al que hace mucho no ves;

    ¿No me reconoces?

    Me dijo.

    Y a pesar de que yo sabía quien era, no quise decirlo.

    Esa voz ahora convertido en Ser incorpóreo seguramente intuyó o supo mis pensamientos. En realidad me encontraba viendo a aquel hombre que en sus palabras decía:

    Han venido muchos a escucharme y se asombran por lo que les digo.

    Y ahora, su mente debatía en salir de pensamientos cíclicos y recurrentes. Lo que mis ojos percibían me dolía y mi ego me traicionaba queriendo darle compasión a ese hombre quien claramente ni la pide ni la necesita.

    Ese Ser incorpóreo captó seguramente mis pensamientos y severamente dijo:

    La carne no es importante. Lo es el espíritu y aun después de que la carne se pudra Yo existiré.

    Una aseveración severa que me confundió y empezó a hacer cuestionar mis paradigmas.

    Entonces;

    ¿La historia personal de cada uno de nosotros no importa? ¿Todo aquello que nosotros somos en esta encarnación es irrelevante?

    El Ser no se inmutaba, solamente seguía repitiendo:

    La carne no es importante.

    Debo de confesar que una parte mía, tal vez la más sabia entendía sobre lo que se refería mientras que otra, la mas humana se desgranaba al intentar comprender palabras tan duras.

    La parte mas sabia podía entender que todos nosotros, incluido el maestro, somos un alma encarnada con un propósito y finalidad mayor de lo que nuestra propia vida puede significar y por lo tanto, nuestras experiencias y vivencias en este pequeño tramo de tiempo y existencia que llamamos vida son solo eso, un pequeño fotorama de una gran película llamada alma.

    Eso es algo esperanzador cuando lo vemos desde una visión completa, porque entonces somos mas trascendentes de lo que nuestra sola vida puede implicar.

    Mas al mismo tiempo, desde la parte mas humana, mas apegada al Ego ese mismo recordatorio movió muchas cosas que me hicieron pensar en lo pequeño e insignificante que es nuestra vida vista desde una perspectiva eterna.
    Por lo menos, así lo consideré hasta que el día de hoy vuelvo a reflexionar sobre ello y creo que por fin puedo unir las dos perspectivas.

    Ciclos álmicos

    Nuestra alma es importante, es el principio que se desprende del creador y a él regresará a través de un proceso continuo de experimentación y aprendizaje.

    Para aprender, en ocasiones se realiza a través del dolor, de poder experimentar cosas buenas y cosas malas.

    Como un niño que va aprendiendo en la escuela, así también nuestra alma empieza su camino a lo largo de distintos «grados» o escalas de aprendizaje, cada vez mas elevadas, hasta que llega un momento en el cual se gradúa, se reintegra con el principio de la creación de «donde todo proviene y al cual todo regresa».

    Mas sin embargo, a diferencia de nuestra vida académica en esta vida, el aprendizaje álmico no tiene un tiempo definido en la creación, por lo menos no para la graduación, ni tampoco existe nada que obligue a pasar de grado en forma inmediata, muchos de nosotros nos detenemos una y otra vez en el mismo año de aprendizaje porque no queremos o no podemos aprender lo que la vida nos enseña.

    Entonces cada uno de nosotros puede elegir el tiempo en el cual completará su recorrido.

    Cada uno de esos años de aprendizaje bien se pudiera equiparar a un año escolar que debemos de transitar.

    En nuestro ciclo de vida cada año de aprendizaje se pudiera equiparar a la vida que estamos experimentando en esta escuela llamada «Tierra».

    Así pues, lo que el Ser dijo reviste razón:

    La carne no es importante. Aun después de que se pudrá existiré.

    Creo que en muchos aspectos de su existencia, Don Oscar se ha ganado el estarse graduando con honores de esta existencia, logrando un gran aprendizaje y compartiendo ese mismo aprendizaje con muchas personas entre los cuales yo mismo me quiero auto-incluir.

    A mi cabeza humana le dolía mucho ver a ese anciano ahora en la forma que lo percibían mis ojos, mas era evidente que para su espíritu eso no era importante, ese Ser lo dijo claro: Yo existiré.

    Hoy al escribir este post me doy cuenta que en realidad el dolor y el sentimiento de verlo así es mi propio sentimiento de dolor hacía mi historia pues al anciano maestro aun así en su diálogo me enseñó muchas cosas.

    • La vida tiene pruebas. Yo he pasado muchas pruebas «dificilísimas» muchachos, los grandes sabios han venido a probarme y han quedado asombrados. Ahora iré a la prueba mas grande.
    • Nunca decir que no. Muchas veces he aprendido que me preguntaban si hacía una cosa o la otra y siempre hay que decir que si.
    • Estamos entrando en el quinto Sol, donde como dice la canción -refiriéndose al himno a la alegría- todos los hombres volverán a ser humanos.
    • El sol que viene no es como este sol de protones, sino un Sol de electrones que traerá un mundo distinto.
    • El sol de protones está aquí, decía refiriéndose al hemisferio derecho de la cabeza, el sol de electrones está aquí decía tocándose el lado izquierdo de la cabeza. Pero el reino, dijo severamente: Está en la glándula pineal.
    • ¿Por qué se van muchachos? Bueno siempre estamos conectados con el corazón.

    Despedida

    Ese día el encuentro terminó. Desconozco si volveré a encontrarme con ese hombre tan interesante.

    Aun tengo mucho que reflexionar sobre lo que pasó en ese día, y conforme sigo reflexionando sobre ello me doy cuenta de los muchos aprendizajes que el anciano maestro compartió con nosotros, tanto en lo que sus palabras dijeron, como lo que ese Ser compartió con su energía.

    Espero que en verdad tu también puedas encontrar aprendizaje y enseñanza en esta historia.

    Me pregunto seriamente:

    ¿Qué es lo que esta narración puede aportarte?

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  • Historias de Amor y Desafíos: Pacto de Almas en la Maternidad

    Historias de Amor y Desafíos: Pacto de Almas en la Maternidad

    Fr.C Juan Fco.

    Este fin de semana ha sido de enseñanzas para mi vida.

    De esas sutiles que parece que solo si les pones atención pueden ser relevantes.

    Una cuestión que a menudo me hace reflexionar acerca de que:

    Asi siempre se manifiesta la enseñanza de la vida.

    Hablando en las coincidencias y en las cosas que vivimos, nada es al azar, todo tiene algo que mostrarnos y enseñarnos para nuestro crecimiento si es que lo sabemos interpretar.

    Esta enseñanza es algo que me enseñaron unos queridos maestros azulitos y que dijeron que se llamaba como «El lenguaje del universo», una designación que he compartido ya en varias publicaciones en este blog. (leer aqui)

    Eso fue precisamente lo que este fin de semana pasó, dos eventos que viví y que creo que tienen una gran enseñanza, los cuales quiero compartir contigo con la intención de que así como yo he aprendido, tu también puedas sacar tus propias conclusiones sobre estas historias y tal vez, también tener una enseñanza que aporte a tu vida.

    El plan de vida y los pactos de amor.

    Desde mi trinchera, desde mi rol como médico me tocó atender hace aproximadamente un año a la hermana de una de mis compañeras del hospital por una complicación grave del embarazo que se llama pre eclamsia.

    La pre eclamsia es una complicación del embarazo donde la mujer tiene presiones arteriales elevadas que comprometen la función de muchos órganos y que en ocasiones puede poner en riesgo la vida.

    Existen muchos factores que pueden predisponer a una mujer embarazada a desarrollar pre eclamsia y entre ellos el factor «edad» es muy importante. Es decir, mujeres muy jóvenes o muy grandes embarazadas son propensas a desarrollar esta complicación.

    Este es el caso de esta mujer que llamaré Karen.

    Karen era una profesionista de mas de 40 años quien tenía un fuerte anhelo de ser mamá biológica.

    Ella estaba embarazada por primera vez y cerca del término del embarazo desarrollo pre eclamsia severa, es decir, se le subió la presión arterial en forma muy importante.

    Ante el riesgo inminente para ella y para su bebé, su hermana, mi compañera, decidió hospitalizarla y para beneficio tanto de ella como del bebé se decide realizar cesárea para interrumpir el embarazo, acción que usualmente detiene la progresión de la enfermedad.

    Sin embargo una de las múltiples complicaciones que puede desarrollar una mujer con pre eclamsia es tener hemorragias importantes durante el momento del parto o la cesárea, complicación que lamentablemente también acompaño a Karen durante su cesárea.

    Por el sangrado que presento y por la pre eclamsia se decidió ingresar a la terapia intensiva y finalmente, luego de algunas complicaciones esperadas pudo salir bien del hospital en compañía de su bebé recién nacido.

    Debido a que la pre-eclamsia no termina en forma abrupta, sino que requiere seguimiento después del nacimiento del bebé, Karen tuvo que tener consultas en el hospital para valorar que sus condiciones fueran en mejoría.

    Durante su ultima revisión en el hospital, al momento de salir de ella y regresar a su domicilio en otra ciudad sufrió un accidente automovilístico donde ella y su bebé recién nacido fallecen.

    Sobra decir que para mi compañera de trabajo aquello fue una situación catastrófica.

    Imagina solo por un momento que aquella gestación, con tantos malos momentos, momentos que pusieron en la línea de la vida y de la muerte a su hermana y a su sobrino recién nacido. Momentos que se lograron superar y por fin se pudiera tener una espectativa de vida buena para los dos se haya cortado de tajo por un accidente automovilístico.

    Pudiera parecer que Dios, el Universo o quien sea que fuera el poder superior, se empeñó en que esa historia no pudiera continuar.

    Una situación que recuerda el refrán popular que reza:

    Cuando te toca, aunque te quites,

    Y cuando no te toca aunque te pongas.

    Algo que pudiera ser muy sugestivo de la existencia de un destino fatal ¿No crees?

    Un año después, mientras mi compañera y yo platicábamos y recordamos a su hermana y el evento que ocurrió con su hermana y su sobrino me dijo algo que amplió mi comprensión.

    Ella dijo;

    • Sabe, al principio del embarazo de mi hermana, yo estaba muy renuente, sobre todo por la edad. Tenía mucho riesgo de embarazarse. Intenté persuadirla de que esa idea era algo inadecuado hasta que una amiga en común me dijo.

    Mira, ese es el objetivo de tu hermana y lo va a cumplir contigo o sin ti. ¿Quieres ser parte de ello o quieres estar alejada?

    Cuando mi compañera me compartió esa parte de la historia, mi visión sobre ese evento, aparentemente trágico ocurrido un año atrás, me hizo reflexionar mucho sobre esos pactos y designios del alma.

    Pacto de almas

    ¿Qué tal si lo que existe entre las personas es en verdad un pacto de almas?

    Desde hace mucho tiempo he considerado que nuestra existencia sirve a un propósito mayor, lo queramos entender, lo sepamos o no.

    En teoría sistémica, el alma colectiva de un clan familiar, la mónada como se llamaría en otras tradiciones, se sirve de los distintos miembros de la familia para autoregularse y sanarse.

    El alma, esa parte trascendente a los cuerpos y las personas es lo importante no los actores que lo desarrollan.

    Ello nos hace que en nuestra vida, las acciones que parecen terribles o incomprensibles al entendimiento humano, provisto de Ego y deseos, sean consideradas como malas o incluso terribles.

    ¿De qué otra forma nuestros ojos y nuestro entendimiento pudiera justificar una historia como la que acabo de narrar?

    Sin embargo, tal vez para el alma existe un llamado superior.

    En el caso de mi compañera el pacto de almas entre ella y su hermana fue muy tácito.

    Su hermana tenía un deseo importante para cumplir, y mi compañera en su carácter de médico podía apoyarla o hacerse a un lado. Decidió acompañar a su hermana a pesar de saber los retos que ello pudiera conllevar a ella, por amor fraterno, decidió ser partícipe de todo el proceso apoyándola y cuidándola.

    En el caso de Karen el pacto de alma es mucho mas sutil.

    Ella encarnó el deseo de ser madre.

    Un deseo que sabía con conciencia sobre los riesgos que implicaba sin embargo lo tomó, y un bebé, un alma recién encarnada, fue su cómplice para realizar un acto de amor puro y desinteresado.

    Pudieras pensar que un bebé no puede ser cómplice de la decisión de un adulto y tienes razón si lo piensas desde la perspectiva del humano.

    Efectivamente, un bebé es un ser sin capacidad de razonamiento, sin capacidad de juicio, por lo menos no en ese momento, sin embargo, ésta afirmación no la hago en referencia a una decisión tomada por el cuerpo de ese bebé sino por su alma.

    Seguramente me puedes decir;

    ¿En que te basas para decir que el alma puede tomar esas decisiones?

    Existencia del alma antes de esta vida

    Bueno, muchas de las tradiciones antiguas hablan sobre el hecho que antes de venir a este mundo elegimos a nuestros padres.

    Elegimos a aquellos que nos podrán aportar las condiciones de esta vida para poder cumplir aquello de debemos entender y aprender.

    Las tradiciones orientales, en específico el budismo y el hinduismo y creen que cuando venimos a esta tierra escogemos a nuestros padres, porque sabemos el potencial que ellos nos darán en esta vida.

    ¿Potencial para que? Para que lo que ellos nos darán, bueno o malo nos ayudará a cumplir los aprendizajes que necesitamos para crecer.

    Somos nosotros los hijos los que elegimos a nuestros papás.

    Algo complicado de creer ¿Verdad? Sobre todo en una sociedad de hijos que a menudo reniega de los padres que «les tocó tener».

    Las tradiciones espiritistas mencionan esa misma fase donde las almas pactan entre ellas en un plano superior lo que vamos a hacer en esta vida, nuestros aprendizajes, esos aprendizajes tanto de amor como de sufrimiento se llaman «pactos del alma».

    Regresemos al caso de Karen:

    Ella fue un alma que vino a este mundo con deseo de experimentar la maternidad, un alma que deseo vivirla y experimentarla, muchas de las acciones en esta vida lo corroboran.

    Cuando un deseo así se persigue durante tanto tiempo hasta lograrlo, entonces ese deseo se convierte en realidad en una misión de vida, no solo es un deseo, es un objetivo de vida.

    Esa alma pactó con otra alma. Un alma que tenía una sola misión en la vida y fue nacer y ayudar a cumplir la misión de otra alma aun a pesar de que con ello su vida en esta existencia fuera corta.

    Intentar explicar el porque ocurrió esta historia es intentar desde el Ego darle una explicación.

    Un intento por acallar nuestra propia comprensión cuando algunas corrientes como la sistémica nos proponen que no debemos de resistirnos a lo que es sino:

    Asentir a todo tal cual es.

    Y ello implica respetar la historia que tuvieron, respetar lo que paso entre esas almas y saber, aunque la mente pensante no lo entienda, en verdad existen esos pactos de almas por amor, por acompañamiento.

    Difícil entender desde mi concepción humana el aprendizaje que Karen y el bebé tuvieron, sin embargo, estoy firmente convencido que en la vida como en el universo, nada se desperdicia y la vida, la existencia de cada uno de nosotros tiene un propósito.

    Entenderlo o no depende de nosotros, solo aprender a vivir y honrar a la vida y a sus misterios desde la perspectiva que son.

    Me gustaría saber ¿Tu que piensas al respecto?

    Deja un comentario

    En la siguiente publicación me gustaría contarte sobre un la historia de un hombre que menciona no ser de este planeta y que también hace un pacto para poder enseñar.

    ¿Te gustaría leerla?

    Continuará… en la siguiente entrega.

  • Campos mórficos y lealtades familiares: una conexión vital

    Campos mórficos y lealtades familiares: una conexión vital

    Tengo la bendición de aprender de la vida ratificando constantemente que nuestra existencia es una escuela de aprendizaje eterno, si somos conscientes y prestamos atención.

    En concreto durante los últimos meses he leído y aprendido mucho sobre teoría sistémica y constelaciones familiares mas los últimos días me han enseñado mucho sobre ello en forma vivencial y quiero compartir ese conocimiento.

    En constelaciones se habla mucho sobre las lealtades familiares. Cuando escuchas este término por primera ocasión podrías preguntarte;

    ¿Qué son las lealtades familiares?

    Se pudiera decir que:

    Las lealtades familiares son esos pactos que hacemos con nuestros familiares, vivos o no que nos hacen pensar, sentir o comportarnos como ellos lo hicieron.

    Sobra decir que algunas de estas lealtades nos suman a la vida, es decir nos aportan cosas buenas, como por ejemplo los talentos que poseemos, las historias de éxito en la familia, sin embargo, otras en cambio nos restan y nos hacen daño.

    Todo tiene una intención positiva

    Usualmente las acciones que tenemos en relación con nuestros familiares cercanos, lo hacemos desde el instinto de preservación de la especie y porque no, lo hacemos desde el amor.

    Pudiera decir que casi todo lo que hacemos lo hacemos por amor. Sin embargo, muchas veces ese amor está mal entendido o bien, amamos en una forma tan sobre protectora que creyendo hacer bien en realidad estamos causando mal.

    De igual forma que la vida que es cambio también lo son nuestras actitudes y comportamientos.

    Aquello que es bueno en algún momento, se convierte en algo inservible en otro.

    Déjame ponerte un ejemplo:

    Para una mujer en la década de 1910-1920 era malo salir de noche en la calle, ya que se consideraba que era una mujer «mala» o de la «vida galante», una prostituta.

    Considera que en esa época, nuestro país vivía una época de revueltas y de grandes peligros, evidentemente el hecho de evitar salir en la noche en ese ambiente tan caótico y peligroso constituía un acto de amor y de preocupación de la madre por sus hijas.

    La hija aprendió de la mamá que las mujeres no tenían que salir de casa en la noche, y eso es lo que le enseñó a la nieta y eso a la bisnieta. Ahora considera a la bisnieta que vive en 2024, y que cada vez que anochece, siente la necesidad urgente de regresar a casa antes de que se haga oscuro ya que de otra forma se siente en peligro o en riesgo, se siente sucia.

    Evidentemente esto no es una conducta adecuada, y tal vez no sea debido a una experiencia propia sino a una experiencia que tiene heredada por la bisabuela.

    Lo que era un acto de amor se convierte en una limitación

    Se antoja hacer una pregunta obvia.

    ¿Cómo es que pasamos esas lealtades a las siguientes generaciones?

    ¿Cómo se hace eso cuando son personas que no se conocen por el tiempo en el que viven?

    ¿Dónde se guardan esas lealtades?

    Es difícil poder decir donde se guardan esas lealtades sobretodo si lo quieres identificar en algún sitio físico.

    Para la teoría sistémica se puede decir que se guardan en el gran campo mórfico que nos rodea.

    Para la psicología podría ser en el inconsciente colectivo como decía Carl Jung.

    Para la psico neuroendocrinología podría ser en los cromosomas encendidos, lo que ahora conocemos como epigenética.

    Para los orientales podrían ser en los registros akáshicos.

    La realidad es que no hay una respuesta única.

    Y, ¿Que dice la ciencia?

    Aunque controvertido, la física cuántica ofrece una respuesta en lo que se llama los campos mórficos.

    Los campos mórficos son aquellos espacios donde ocurren fenómenos biológicos o físicos que cada vez que se repiten aumentan de fuerza y pueden afectar a otros individuos cercanos.

    Esta definición aunque muy científica y cuestionada es en realidad sencilla de entender.

    Un campo mórfico se crea con cada acción, emoción o sentimiento que tenemos en forma repetitiva crea una especie de molde.

    Si esa acción, emoción o sentimiento lo repiten varios miembros de la familia, entonces se crea un molde de patrones de comportamiento que los siguientes miembros de una familia repetirán sin saber en realidad la razón por la que la hacen.

    Un ejemplo, la familia dividida.

    En una familia los sobrinos roban a la tía. La tía se siente ofendida, traicionada y ultrajada y ocasiona un resentimiento enorme hacía aquellos que la robaron.

    Los hijos de esa tía «sienten» las emociones que experimenta su mama y las asumen como suyas viviendo ese enojo contra sus primos. Los demás hermanos de la mujer afectada también sienten ese agravio y lo toman como suyo.

    El resultado es que una gran parte de la familia se encuentra enojada con la otra parte de la familia y empiezan a asumir situaciones en las que excluyen a esa parte de la familia debido a que «deshonrraron» la confianza.

    Los hijos de los hijos de esa mujer y sus primos asumen como suyo ese enojo y emprenden una cruzada de odio hacía sus primos segundos, aunque en realidad sin saber el porque lo están haciendo.

    De esa forma, parientes cercanos empiezan a alejarse y a excluirse unos a otros y eso con el paso del tiempo puede llevar a mas violencia, mas segregación, mas exclusión.

    Si ese patrón de estar lastimado no se resuelve en alguna de esas generaciones, los que siguen naciendo dentro de esa familia seguirán asumiendo por simple toma de patrones heredados ese sentimiento de enojo hacia una u otra parte de la familia, aun cuando ni siquiera sepan la causa real de porque existe ese enojo, se toma un molde de comportamiento porque simplemente ahí está presente.

    ¿A donde puede llevar este sentimiento?

    ¿A un enojo persistente de una parte de la familia hacia otra?

    ¿A un sentimiento de exclusión o de que no me quieren de la otra?

    ¿A una revancha y violencia entre las partes?

    Las posibilidades son infinitas. Recuerda solamente cuantas guerras fraticidas se han encontrado en la historia.

    Todos pertenecen

    El alma familiar no acepta exclusiones

    Dice una de las Leyes del amor de Bert Hellinger.

    Por lo que esa alma familiar buscará compensar esa falta si se ve desde una cara de la moneda o bien, esa exclusión desde la otra cara de la misma.

    Eso llevará a que una y otra vez los miembros de la familia hagan cosas o vivan situaciones para poder sanar esa herida.

    Los que en algún momento robaron, serán robados, los excluidos serán integrados, y los olvidados serán recordamos.

    Es así de sencillo. Toda la vida busca un equilibrio. El alma busca su equilibrio.

    Pero mientras ello pasa los miembros de la familia repetirán patrones de abandono, de abuso, de exclusión hasta que alguien tome la responsabilidad para poder sanar esas partes lastimadas.

    ¿Cómo influencia esto en tu vida?

    Muchas veces, independientemente de nuestra edad cronológica, nuestro espíritu es como un niño pequeño.

    Sentimos lo que sienten los grandes, hacemos lo que hacen los grandes, actuamos por imitación, actuamos por amor, un amor ciego, un amor incondicional.

    Recuerdo alguna vez que estado en el hospital llegó una pequeña de unos 3 años quemada por la madre. Ella la estuvo cuidando hasta que llega la policia para llevársela a la cárcel por violencia familiar. Cuando la niña vio que se llevaban a su mama, rompió en llanto porque ella quería a su mamá sin importar que ella hubiera sido la que le causó sus heridas, y los dolores que a sus 3 años había soportado.

    De igual forma para en los videos donde los papás jugando hacen como que se pegan, los pequeños de solo unos meses abrazan al padre que está siendo «golpeado» por el otro uniéndose al sentimiento a pesar de que no sea real.

    Así es también el actuar de las almas, hacemos vínculos, alianzas con otros de nuestro clan, nuestra familia, simplemente por amor unos a otros, aun cuando esas lealtades nos causen dolor, nos creen heridas o sufrimientos en nuestras vidas.

    El inconsciente

    Hasta que lo inconsciente lo hagas consciente, seguirá dominando tu vida y le llamarás destino.

    Carl Jung

    Muchas ocasiones nuestra vida no fluye como lo deseamos y simplemente no sabemos el porque. En ocasiones nos esforzamos en alcanzar la prosperidad económica y no es posible lograrlo, en otras el amor y no se llega a concretar.

    Si bien es cierto, que todo lo que nos ocurre viene como consecuencia de nuestras acciones u omisiones, la otra verdad enorme es que existen fuerzas mas grandes que no alcanzamos a ver pero que también influencian nuestras vidas.

    Pudiera parecer que es magia o superchería, pero por un solo momento permítete pensar que es real esa influencia, que cuando estamos atorados en algo sobre nuestra vida no solo tiene que ver con nosotros sino con nuestra historia.

    Es ahí donde debemos de echarnos un clavado a las historias y dice Hellinger, simplemente agradecerlas y honrarlas.

    Imagina por un solo instante que tus comportamientos respecto a un tema en específico como el amor por ejemplo, vienen impregnados de ese enorme campo mórfico de tu familia.

    La energía sigue la ley de la inercia que dice que:

    Un cuerpo mantendrá su estado de movimiento o reposo a menos que se le aplique una fuerza que lo haga cambiar.

    Esto aplica a los patrones transgeneracionales, si ya existe un molde sobre la forma en la que se dan las relaciones amorosas, el campo mórfico, la inercia de ese patrón familiar llevará a que las relaciones amorosas que se desarrollen por los miembros de la familia sean muy similares a la forma que lo han desarrollado las primeras generaciones. Tal vez en algún momento eso funcionó para algo, sin embargo, a lo mejor ese patrón hoy te lleva a que no puedas mantener una relación amorosa en forma sana. El molde está hecho y tu, te ajustas a ese molde, es sencillo hacerlo, sigues la inercia del patrón álmico de esa familia.

    Entonces, ¿Todo está predeterminado?

    ¿Entonces un destino inexorable, que hagamos lo que hagamos tiene que darse?

    Creo que no. Creo que si nosotros no hacemos nada distinto por cambiar nuestros patrones mentales, entonces seguramente si seguiremos un patrón de vida muy determinado y parecerá que existe el destino.

    Un muy buen ejemplo es la película de Forest Gump cuando habla sobre el teniente Dan.

    El teniente Dan como todos los hombres de su familia habían muerto en la guerra. Su «destino» era morir en Vietman pero no paso.

    Se encontró a Forest Gump que cambió su destino, bueno, en realidad ese destino no se cambia hasta que el propio teniente Dan se enfrenta a Dios en el mar y hace las paces con él.

    El teniente Dan, obedeciendo a su familia, aceptó que su «destino» era morir en la guerra, su alma por amor infantil a sus ancestros decide morir como los hombres en la guerra, honrrándo así a sus ancestros. Siguió la inercia de lo que era común para su historia, se unió al molde de su campo mórfico.

    Sin embargo, cuando el teniente Dan acepta ese nuevo momento, esta nueva oportunidad crea una historia distinta, se convierte en un magnate camaronero con una esposa y con una familia, rompió la inercia, rompió la unión al campo mórfico de la familia, rompió el «destino» y creo su propia historia.

    Entonces, ¿Qué podemos hacer?

    Considero que la respuesta nos la da también la física cuántica.

    Mientras no nos demos cuenta de lo que pasa, mientras estemos ciegos, dormidos, inconscientes, como quieras llamarlo, nada cambiará, seguimos en movimiento que nos arrastra. Sin embargo, una vez que ya lo sabemos o lo vemos, entonces tenemos la posibilidad para poder cambiar, aplicamos la fuerza de la voluntad, la fuerza del cambio.

    El primer requisito para despertar es darnos cuenta, abrirnos a la posibilidad al cambio, dar el primer paso para cambiar.

    Una de esas posibilidades se abren en constelaciones familiares, terapia transgeneracional, registros akáshicos. Todas ellas son las puertas que se pueden abrir para permitirnos el cambio, sin embargo recuerda que los únicos que pueden abrir esas puertas es cada uno de nosotros.

    Y tu

    ¿Estás dispuesto a abrir esas puertas y romper la inercia?