Fr.C. Juan Fco.
¿Has vivido momentos de desesperanza donde todo parece ir en contra?
Esos momentos donde el alma duele y parece que el universo conspira en nuestra contra?
Estoy muy seguro que si.
Es lo que llamamos la noche mas oscura del alma.
Si quieres leer un poco más sobre ello te invito a que leas el post: «La noche mas oscura del alma.»
He aprendido que en el Universo nada está al azar, todo tiene una razon, aun cuando no lo comprendamos, entonces me surge la pregunra: ¿La noche mas oscura del alma tiene una finalidad?
Firmemente creo que si.
¿Para que una noche oscura?
Nuestra condición humana nos lleva a estar en constante aprendizaje lo que se refleja en nuestras vidas a enfrentemos a condiciones adversas, muchas veces en forma cíclica.
Esas condiciones adversas tienen una utilidad. A nivel de esta vida, aprender, ser cada vez mejores personas, adaptarnos a este mundo. A nivel espiritual, evolucionar, irnos perfeccionando como almas.
Entonces aprendemos de nuestros errores.
Estamos en un continuo proceso de aprendizaje.
Algunos fatalistas pudieran decir que este es un mundo de sufrimientos, o bien que:
¡Estamos en un valle de lágrimas!
No lo creo así. Creo que estamos en un mundo que:
Nos brinda las oportunidades para aprender.
Estamos en una enorme escuela de aprendizaje para mejorarnos, para poder recordar la perfección de lo que somos logrando perfeccionándonos.
Sin embargo, es cierto, a veces ese perfeccionamiento viene a través del dolor.
¿Estamos entonces destinados a sufrir?
La respuesta es no.
Estamos destinados a superarnos, a aprender de lo que vivimos. A entender que todo lo que ocurre es aprendizaje y el dolor es solo uno de los vehículos mas no el único.
¿Cómo lograr vivir el dolor sin el sufrimiento?
Transmutando el sufrimiento en aprendizaje.
Una acción que los nobles caminantes del medievo y renacimiento llamaron; «Alquimia«.
Esta es una protociencia olvidada mucho tiempo y retomado en el siglo XX por Atkinson y posteriormente Jung quienes lo adaptan al pensamiento y lo llamaron «alquimia mental».
Para entender la alquimia mental es necesario primero hablar sobre la alqumia.
¿Qué es la alquimia?

Alquimia
Fue una corriente de pensamiento que buscaba básicamente 3 grandes metas:
Transmutación de un elemento en otro (Crisopeya)
La creación de una sustancia que sanara (Panacea)
Lograr la vida eterna (Piedra filosofal).
Básicamente su postulado principal era la capacidad de transmutar un elemento en otro.
Varios postulados de los alquimistas hoy en día bajo los ojos de la ciencia convencional, en especial la química y la física, pudieran parecer charlatanería, sin embargo cuando los vemos desde la óptica de la psicología positivista tienen cabida y aún una tesis importante de su acción hoy en día.
Cuando usamos esa capacidad de transmutación en los pensamientos se denomina como alquimia mental que puede resumirse en:
La capacidad de transmutar nuestros estados internos
Básicamente significa re-encuadrar y de resignificar nuestros pensamientos y aprendizajes.
Transmutar el dolor de la noche oscura del alma, en recursos que nos ayuden hoy en nuestra vida. Nuestra debilidad convertirla en fortaleza.
¿Puedes imaginar lo que ello podría hacer para ti?
Ayudar a transmutar nuestros fracasos en herramientas para la vida.
¿LA ALQUIMIA ES MAGIA?
La alquimia tradicional jamás fue magia, solo los que no la comprendían pensaban eso. Por ende, la alquimia mental tampoco es mágia.
Esto no es una promesa de una cura milagrosa, al contrario, es una invitación al auto análisis y al uso de herramientas que como lo hacían los antiguos alquimistas permitan transmutar un estado mental en otro.
¿Existirá un resultado positivo para todos?
La respuesta nos la da la historia.
No todos los alquimistas lograron su cometido, mas aquellos que perseveraron obtuvieron su recompensa.
La alquimia mental nos propone un viaje a nuestro interior para encontrar nuestros pensamientos, afrontarlos y resignificarlos. Transitar por los estados que nos mencionaban los alqumistas, negredo, albedo, citrino y rubedo.
Es aceptar lo que nos está ocurriendo y entonces hacer algo con ello para que pueda sumarmos en nuestra vida.
Piensa en esta última parte, es aceptar todo, lo que en el post anterior le llamaba «si a todo como es«, incluso cuando no me guste y aun cuando me duela.
EL MUNDO MODERNO Y EL MUNDO DEL HEDONISMO
Antes del siglo XX aceptábamos que la vida tiene tornasoles, sin embargo, las últimas décadas nos han implantado, sobre todo en el mundo occidental que debemos de buscar el placer y evitar el dolor.
Eso es lo que quisiéramos todos. Vivir en un mundo perfecto como lo narran los cuentos en: «Vivieron felices para siempre«.
Si fuera así no tendríamos descalabros y tampoco la facultad de aprender, estariamos en una zona de confort permanente.
Mi querido lector, te recuerdo que aun en esos cuentos de hadas, antes del «vivir felices para siempre» debió de existir un viaje que el héroe inició, y lo que lo echa a andar es un evento triste que lo mueve de su aldea.
Aun los cuentos de hadas nos enseñan que el mundo en que vivimos está lleno de contrastes.
Existe día y existe noche, existe el blanco y existe el negro y nosotros oscilamos entre uno y otro estado.
Así que habrá momentos donde estemos bajo la luz del sol, y otros tantos donde nos ilumine el reflejo de la luna.
Vivimos bajo un penduléo continuo. Es la ley.
PENDULEO Y MENTE, BASES DE LA ALQUIMIA

Los antiguos alquimistas, como lo han hecho otros tantos conocedores, decían que en verdad no existe luz ni sombra, sino que solo existía la luz y bajo de ella en distintos tomos o en su ausencia se podría percibir la existencia de la oscuridad.
Decían que los opuestos son lo mismo en distintos polos de la cuerda. Es decir, que todo lo que existe en este mundo es neutro, nada es malo ni bueno por naturaleza, simplemente Es.
Eso aplica tambien para lo que vivimos.
Nuestras experiencias son parte de la propia vida y por ende, simple y sencillamente SON.
No es que una persona me haya hecho algo porque no le caigo bien, o porque es una mala persona. No sabemos si en realidad actuó por maldad, simplemente ocurrió.
Esto es complejo de entender, sin embargo lo que nos puede quedar por el momento es que con ello podemos usar lo que no nos gusta.
¿Cómo usar lo negativo y convertirlo en positivo?

Encoentrando el significado oculto de lo que vivimos, y transmútalo en algo positivo.
Encontrar la luz que existe en la oscuridad de la que te hablaban los cabalistas.
Los alquimistas hablaban sobre transmutar no transformar, esto es lo que la alquimia mental propugna.
Transmutar un pensamiento.
Estoy seguro que has escuchado algo similar, decir y decretar solo las cosas buenas que quiero en mi vida.
Aunque es importante enfocar nuestra mente en aquello que si queremos, la realidad es que muchas personas de las que solo han realizado decretos tienen una experiencia en común, el pensamiento y la acción que sigue ocurriendo en la vida continua sin cambio, parece que el decreto no funciona.
¿Puedes adivinar la razón?
La causa de ese pensamiento, lo que está originando el pensamiento y por ende el sentimiento sigue exactamente igual.
Transmutar el pensamiento es ir a la causa del pensamiento y desde el origen cambiarlo.
Esto es lo que en la operación los alquimistas llamaban, transmutar el plomo en oro.
Cambiar el plomo en oro no significaba un proceso mágico, sino un proceso de cambio, un proceso químico que originaba que algo cambiara para convertirse en otro elemento.
Es eso lo que pide la alquimia mental, cambiar una forma de pensamiento en otro y con ello hacer un cambio en mi vida.
Para ello necesitamos recordar como es que nuestros pensamientos crean la realidad:
¿Cómo funcionan los pensamientos?

Decían unos amigos azules que nosotros somos seres creadores, literalmente podemos crear.
Y que lo hacemos a través de tres puertas:
1.- La puerta del pensamiento, la mente. Ahí es donde se gesta todo. Dice la sabiduría popular, que «Si puedes creerlo, puedes crearlo»
2.- La puerta de la emoción, el corazón. Para materializar algo necesitamos algo mas que imaginarlo. Debemos de darle fuerza con nuestra emoción.
3.- La puerta de la acción, el plexo. Con el impulso de la emoción ahora hay que hacer para materializar.
Ejemplo de creación.

1.- El día de hoy tengo ganas de un helado, acabo de ver uno en la televisión y mi cabeza imagina comer ese helado. He abierto la primer puerta, mi mente imaginó.
2.- El deseo del helado es grande, mi boca empieza a salivar al imaginar su sabor, su consistencia y súbitamente mi cerebro lanza una señal al estómago que hace sentir que necesito un helado. La segunda puerta se abrió.
3.- Mi deseo es tan incontenible así que tomo mi cartera y salgo a comprar mi helado. La tercer puerta se accionó.
Este puede parecer un ejemplo burdo mas en resumidas cuentas es la forma en la que continuamente actuamos solo que… no nos damos cuenta.
Parecería que a veces…
Nuestro pensamiento nos traiciona
No solo podemos crear en aquello que queremos y que nos hace sentir bien sino también aquellas cosas que nos hacen mal.
Piensa en el ejemplo anterior solo que ahora eres un paciente con diabetes.
¿Consideras que el efecto de comerme ese helado será positivo?
Evidentemente no.
Comerme en específico ese helado es algo que te enfermará.
Nosotros mismos somos nuestros propios verdugos.
Es importante que seamos muy conscientes de nuestros propios pensamientos y sobre todo de que están ocasionando.
El maestro dijo que:
…si tu ojo derecho te hace caer en pecado, sácatelo y deshazte de él…
Mateo 5:29
El hablaba de parábolas y creo importante definir esta.
Pecado no significa aquello que nos castiga, no en castigo divino sino aquello que nos hace mal.
El maestro nos dice en específico;
«Si un pensamiento te hace mal, deshazte de él».
Ejemplifiquemos como puede ocurrir esto.
Albus Dombledore, alquimista mental.
La película de Harry Potter hace alusión clara a la alquimia, no por casualidad uno de los amigos del director de Howards es el mismísimo Nicolas Flamel, uno de los mas grandes alquimistas de la historia.
El mismo Dumbledore nos enseña como realizar la alquimia mental, nos lo muestra gráficamente cuando usa su pensadero.

Cuando lo usa no lo hace para liberar espacio de la mente ni para coleccionar recuerdos, lo usa para analizar los pensamientos.
¿Recuerdas que hacía con los pensamientos en ese pensadero?
Dos cosas importantes;
- Eliminar todo el ruido mental que puede generar en la cabeza y confundir el recuerdo.
- Visualizar los pensamientos desde una óptica del observador y de esa forma aprender de ellos. Estaba re-encuadrando su propia historia.
El mismo Dombledore le enseña a Harry como ser un alquimista de pensamientos.
Le enseña la técnica para reencuadrar el pensamiento y lo hace como un buen maestro a través de ejemplos.
El mismo Dumbledore le muestra sus propios pensamientos a Harry para que vea y aprenda, luego le enseña los recuerdos de la gente que conoció a Tom Riddle para conocer a su enemigo. Aprender a pensar como él.
La enseñanza de Dombledore va mas allá, le pide a Snape que le enseñe Legeremancia, no con la intención de que Harry aprenda a leer la mente de los otros sino que el propio alumno aprenda a vaciar su mente, a ponerla en un estado neutro para que no lo traicionen los pensamientos/emociones y de esa forma no sea susceptible a que el señor tenebroso pueda entrar en su mente.
A que no se arrebate con sus emociones, que las ponga en un estado neutro, que el sea el dueño de sus pensamientos.
Estoy seguro que ahora podrás ver la película desde otra óptica, parece que en Howards si enseñaban magia.
Pero espera, hay aun mas referencias sobre alquimia.
Muy temprano en la película de la piedra filosofal, Harry Potter descubre el espejo de Oesed, interesante alusión que se resume en que;
El que busca encuentra.

En ese espejo Harry podía ver los deseos más profundos y desesperados de su corazón.
Evidentemente como todo buen niño que está aprendiendo, Harry sucumbe frente a sus propios impulsos, se deja llevar y sucumbe ante los engaños del espejo.
A lo largo del libro se nos dice que el profesor Dombledore sabía que los alumnos habían descubierto el espejo y luego de dejar a Harry probar un rato con él le enseña que;
El espejo solo muestra lo que nosotros queremos que muestre, nuestros deseos que se reflejan en la realidad.
Los alquimistas lo pudieran traducir como;
El mundo que vemos es un reflejo de nuestra realidad mas no es la realidad.
Esa frase me recuerda a un principio antigüo que reza:
Todo es mente, el universo es mental.
La forma en la que vemos el mundo es en realidad una proyección de mis anhelos, espectativas y frustraciones.
Al darnos cuenta de ello entonces podemos darnos cuenta que:
Nada es verdad, nada es mentira. Todo depende del cristal con que se mira.
Si eso es así entonces nosotros podemos ir cambiando nuestra propia mente y nuestro mundo ajustando la forma en la que pensamos.
Te invito a que compartas esta plática sobre alquimia mental y si te gustó por favor comenta si quisieras seguir leyendo sobre esto.
Nos vemos en ArmonyCo.



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