Historias de Amor y Desafíos: Pacto de Almas en la Maternidad

Fr.C Juan Fco.

Este fin de semana ha sido de enseñanzas para mi vida.

De esas sutiles que parece que solo si les pones atención pueden ser relevantes.

Una cuestión que a menudo me hace reflexionar acerca de que:

Asi siempre se manifiesta la enseñanza de la vida.

Hablando en las coincidencias y en las cosas que vivimos, nada es al azar, todo tiene algo que mostrarnos y enseñarnos para nuestro crecimiento si es que lo sabemos interpretar.

Esta enseñanza es algo que me enseñaron unos queridos maestros azulitos y que dijeron que se llamaba como «El lenguaje del universo», una designación que he compartido ya en varias publicaciones en este blog. (leer aqui)

Eso fue precisamente lo que este fin de semana pasó, dos eventos que viví y que creo que tienen una gran enseñanza, los cuales quiero compartir contigo con la intención de que así como yo he aprendido, tu también puedas sacar tus propias conclusiones sobre estas historias y tal vez, también tener una enseñanza que aporte a tu vida.

El plan de vida y los pactos de amor.

Desde mi trinchera, desde mi rol como médico me tocó atender hace aproximadamente un año a la hermana de una de mis compañeras del hospital por una complicación grave del embarazo que se llama pre eclamsia.

La pre eclamsia es una complicación del embarazo donde la mujer tiene presiones arteriales elevadas que comprometen la función de muchos órganos y que en ocasiones puede poner en riesgo la vida.

Existen muchos factores que pueden predisponer a una mujer embarazada a desarrollar pre eclamsia y entre ellos el factor «edad» es muy importante. Es decir, mujeres muy jóvenes o muy grandes embarazadas son propensas a desarrollar esta complicación.

Este es el caso de esta mujer que llamaré Karen.

Karen era una profesionista de mas de 40 años quien tenía un fuerte anhelo de ser mamá biológica.

Ella estaba embarazada por primera vez y cerca del término del embarazo desarrollo pre eclamsia severa, es decir, se le subió la presión arterial en forma muy importante.

Ante el riesgo inminente para ella y para su bebé, su hermana, mi compañera, decidió hospitalizarla y para beneficio tanto de ella como del bebé se decide realizar cesárea para interrumpir el embarazo, acción que usualmente detiene la progresión de la enfermedad.

Sin embargo una de las múltiples complicaciones que puede desarrollar una mujer con pre eclamsia es tener hemorragias importantes durante el momento del parto o la cesárea, complicación que lamentablemente también acompaño a Karen durante su cesárea.

Por el sangrado que presento y por la pre eclamsia se decidió ingresar a la terapia intensiva y finalmente, luego de algunas complicaciones esperadas pudo salir bien del hospital en compañía de su bebé recién nacido.

Debido a que la pre-eclamsia no termina en forma abrupta, sino que requiere seguimiento después del nacimiento del bebé, Karen tuvo que tener consultas en el hospital para valorar que sus condiciones fueran en mejoría.

Durante su ultima revisión en el hospital, al momento de salir de ella y regresar a su domicilio en otra ciudad sufrió un accidente automovilístico donde ella y su bebé recién nacido fallecen.

Sobra decir que para mi compañera de trabajo aquello fue una situación catastrófica.

Imagina solo por un momento que aquella gestación, con tantos malos momentos, momentos que pusieron en la línea de la vida y de la muerte a su hermana y a su sobrino recién nacido. Momentos que se lograron superar y por fin se pudiera tener una espectativa de vida buena para los dos se haya cortado de tajo por un accidente automovilístico.

Pudiera parecer que Dios, el Universo o quien sea que fuera el poder superior, se empeñó en que esa historia no pudiera continuar.

Una situación que recuerda el refrán popular que reza:

Cuando te toca, aunque te quites,

Y cuando no te toca aunque te pongas.

Algo que pudiera ser muy sugestivo de la existencia de un destino fatal ¿No crees?

Un año después, mientras mi compañera y yo platicábamos y recordamos a su hermana y el evento que ocurrió con su hermana y su sobrino me dijo algo que amplió mi comprensión.

Ella dijo;

  • Sabe, al principio del embarazo de mi hermana, yo estaba muy renuente, sobre todo por la edad. Tenía mucho riesgo de embarazarse. Intenté persuadirla de que esa idea era algo inadecuado hasta que una amiga en común me dijo.

Mira, ese es el objetivo de tu hermana y lo va a cumplir contigo o sin ti. ¿Quieres ser parte de ello o quieres estar alejada?

Cuando mi compañera me compartió esa parte de la historia, mi visión sobre ese evento, aparentemente trágico ocurrido un año atrás, me hizo reflexionar mucho sobre esos pactos y designios del alma.

Pacto de almas

¿Qué tal si lo que existe entre las personas es en verdad un pacto de almas?

Desde hace mucho tiempo he considerado que nuestra existencia sirve a un propósito mayor, lo queramos entender, lo sepamos o no.

En teoría sistémica, el alma colectiva de un clan familiar, la mónada como se llamaría en otras tradiciones, se sirve de los distintos miembros de la familia para autoregularse y sanarse.

El alma, esa parte trascendente a los cuerpos y las personas es lo importante no los actores que lo desarrollan.

Ello nos hace que en nuestra vida, las acciones que parecen terribles o incomprensibles al entendimiento humano, provisto de Ego y deseos, sean consideradas como malas o incluso terribles.

¿De qué otra forma nuestros ojos y nuestro entendimiento pudiera justificar una historia como la que acabo de narrar?

Sin embargo, tal vez para el alma existe un llamado superior.

En el caso de mi compañera el pacto de almas entre ella y su hermana fue muy tácito.

Su hermana tenía un deseo importante para cumplir, y mi compañera en su carácter de médico podía apoyarla o hacerse a un lado. Decidió acompañar a su hermana a pesar de saber los retos que ello pudiera conllevar a ella, por amor fraterno, decidió ser partícipe de todo el proceso apoyándola y cuidándola.

En el caso de Karen el pacto de alma es mucho mas sutil.

Ella encarnó el deseo de ser madre.

Un deseo que sabía con conciencia sobre los riesgos que implicaba sin embargo lo tomó, y un bebé, un alma recién encarnada, fue su cómplice para realizar un acto de amor puro y desinteresado.

Pudieras pensar que un bebé no puede ser cómplice de la decisión de un adulto y tienes razón si lo piensas desde la perspectiva del humano.

Efectivamente, un bebé es un ser sin capacidad de razonamiento, sin capacidad de juicio, por lo menos no en ese momento, sin embargo, ésta afirmación no la hago en referencia a una decisión tomada por el cuerpo de ese bebé sino por su alma.

Seguramente me puedes decir;

¿En que te basas para decir que el alma puede tomar esas decisiones?

Existencia del alma antes de esta vida

Bueno, muchas de las tradiciones antiguas hablan sobre el hecho que antes de venir a este mundo elegimos a nuestros padres.

Elegimos a aquellos que nos podrán aportar las condiciones de esta vida para poder cumplir aquello de debemos entender y aprender.

Las tradiciones orientales, en específico el budismo y el hinduismo y creen que cuando venimos a esta tierra escogemos a nuestros padres, porque sabemos el potencial que ellos nos darán en esta vida.

¿Potencial para que? Para que lo que ellos nos darán, bueno o malo nos ayudará a cumplir los aprendizajes que necesitamos para crecer.

Somos nosotros los hijos los que elegimos a nuestros papás.

Algo complicado de creer ¿Verdad? Sobre todo en una sociedad de hijos que a menudo reniega de los padres que «les tocó tener».

Las tradiciones espiritistas mencionan esa misma fase donde las almas pactan entre ellas en un plano superior lo que vamos a hacer en esta vida, nuestros aprendizajes, esos aprendizajes tanto de amor como de sufrimiento se llaman «pactos del alma».

Regresemos al caso de Karen:

Ella fue un alma que vino a este mundo con deseo de experimentar la maternidad, un alma que deseo vivirla y experimentarla, muchas de las acciones en esta vida lo corroboran.

Cuando un deseo así se persigue durante tanto tiempo hasta lograrlo, entonces ese deseo se convierte en realidad en una misión de vida, no solo es un deseo, es un objetivo de vida.

Esa alma pactó con otra alma. Un alma que tenía una sola misión en la vida y fue nacer y ayudar a cumplir la misión de otra alma aun a pesar de que con ello su vida en esta existencia fuera corta.

Intentar explicar el porque ocurrió esta historia es intentar desde el Ego darle una explicación.

Un intento por acallar nuestra propia comprensión cuando algunas corrientes como la sistémica nos proponen que no debemos de resistirnos a lo que es sino:

Asentir a todo tal cual es.

Y ello implica respetar la historia que tuvieron, respetar lo que paso entre esas almas y saber, aunque la mente pensante no lo entienda, en verdad existen esos pactos de almas por amor, por acompañamiento.

Difícil entender desde mi concepción humana el aprendizaje que Karen y el bebé tuvieron, sin embargo, estoy firmente convencido que en la vida como en el universo, nada se desperdicia y la vida, la existencia de cada uno de nosotros tiene un propósito.

Entenderlo o no depende de nosotros, solo aprender a vivir y honrar a la vida y a sus misterios desde la perspectiva que son.

Me gustaría saber ¿Tu que piensas al respecto?

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En la siguiente publicación me gustaría contarte sobre un la historia de un hombre que menciona no ser de este planeta y que también hace un pacto para poder enseñar.

¿Te gustaría leerla?

Continuará… en la siguiente entrega.

Comentarios

2 respuestas a “Historias de Amor y Desafíos: Pacto de Almas en la Maternidad”

  1. Avatar de passionate3ad0257717
    passionate3ad0257717

    Desde el momento de la a concepción, el trascender está latente en nuestras vidas, sin embargo las culturas antiguas se preparaban para ese momento, en la actualidad el ser humano lo asume de diversas maneras según sus creencias espirituales, en la mayoría lo ven como una desgracia, inclusive se atreven a señalar que es castigo divino, consecuencias de sus acciones, etcétera; comprender dicha historia resulta imposible a la luz de la razón, el vivir es cual estrella fugaz, resta tener gratitud a DIOS por haber permitido que Karen haya podido cumplir su propósito, ser madre.

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  2. Avatar de Marina
    Marina

    Estoy totalmente de acuerdo contigo.

    Quizá ese bebé tenía algo pendiente muy pequeño qué vivir y por eso aceptó nacer aunque fuera por poquito tiempo. Así, él cumplía con su deuda (o propósito) y la mamá con el suyo. TODO ES PERFECTO!!

    En amor y en consciencia las almas nos ayudamos unas a otras.

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