Entendiendo la Energía Paternal en Nuestra Vida

Acaba de pasar la celebración del día del padre para gran parte de las naciones de Latinoamérica y he pensado mucho sobre lo que significa este día a nivel energético.

SI bien es verdad que es una fecha arbitraría e impuesta por el sistema, la realidad es que cuando varias personas resuenan con la energía de una fecha, ese momento en particular se revise de la energía que se le atribuye, y mas cuando a lo largo de los años se va repitiendo una y otra vez el mismo evento.

Así pues, a pesar de ser por imposición, es un buen día para celebrar la energía del padre. Mas viene a la cabeza;

¿Cuál es la importancia de la energía del padre?

Una pregunta que necesita remitirnos a lo que dicen la mayor parte de las religiones el mundo tanto las monoteístas como aquellas del antiguo viejo mundo y del nuevo mundo.

La biblia dice que en el principio era la Oscuridad y Dios dijo:

Hágase la luz y la luz se hizo. Génesis

Por su parte los indígenas Otomis de México narran en sus historias de la creación que;

Dios, el principio de la creación dijo que se hiciera la luz y se realizan las emanaciones de su fuerza con la que se crea el mundo.

Esos relatos, al igual que muchos otros sincrónicos a lo largo del planeta dicen que existe una fuerza superior de donde todo procede y a donde todo regresa, un Ser omnipotente que crea vida, engendra vida y ésta florece y muchas de estas religiones lo identifican como «Padre» o «Creador».

Un término que el contexto cultural moderno, muchas ocasiones tomado desde el feminismo enojado tilda de machista, sin poder comprender que el término «Padre» no tiene un contexto machista por la creación sino un contexto cosmogónico importante y que en verdad muestra el proceso de la creación.

A pesar de que para muchos de los ojos contemporáneos les es difícil entender conceptos de ese tipo la realidad es que el entendimiento de ellos es sencillo si usamos esos mismos paradigmas ancestrales.

Ese conocimiento dice que basta con que veamos nuestro mundo para conocer los secretos del universo, viendo el mundo, observando lo tangible podemos llegar a comprender lo intangible.

Nuestro planeta tierra, la que desde tiempos ancestrales, muchas religiones han llamado como «Madre» es la sustancia fecunda que permite que la vida nazca de ella. Sin ella simplemente nosotros no existiríamos, su presencia, su tierra oscura, húmeda y fecunda permite que los brotes nazcan y luego a través de su fuerza que nutre y que protege permite que las plantas crezcan. Sabemos que sin una tierra fecunda no puede existir la vida, sin embargo, a pesar de que al tierra exista sino tenemos una semilla y el calor y la fuerza del sol no puede no puede existir la vida. Se necesita ese «aliento» de vida, esa es energía que engendre y fecunde la tierra, esa es la energía masculina, la energía del padre. Y la tierra no se pone celosa de la naturaleza del Sol y el Sol no lo hace de la naturaleza de la tierra, cada uno de ellos es. Eso es algo que muchos de los antiguos sabían y que nosotros con el paso del tiempo hemos olvidado.

La energía de la madre

La tierra, la que llamamos madre, es la sustancia que permite que la vida nazca, el sol es el aliento de vida, la energía que engendra.

Como es en la naturaleza es también en nuestra vida

Si consideramos que aprendiendo de la naturaleza aprendemos de nosotros mismos en concordancia , la mujer es como la tierra, solo que en lugar de la tierra fecunda ella provee de los óvulos de los cuales nacerá el nuevo ser. Al igual que la tierra que abriga a la semilla, ella aloja al bebé, permite que como la tierra ayuda a que los los brotes crezcan, ella permite que dentro de si el bebé empiece a crecer y a desarrollarse hasta que está por nacer.

Ese es uno de los principales pilares de fuerza de la energía materna, sin embargo, por mas que una mujer lo desee sus óvulos solos sin la presencia del espermatozoide no pueden engendrar una nueva vida, al contrario, la vida en potencia que es el óvulo sino encuentra al espermatozoide muere y se pierde en el fluido menstrual. Sin embargo, cuando su capacidad de generar vida se encuentra con la fuerza vital del espermatozoide, los dos en una danza se funden en uno y crean una nueva vida.

Este hecho muestra la fuerza de la energía femenina en específico la energía de la madre y también demuestra una de las cualidades de la energía masculina;

Ser aquella que da la fuerza para que la vida se cree. Sin ella simplemente viene la muerte.

¿Cómo se manifiesta esto en nuestra vida?

Energía que nos arraiga a la vida

El padre aporta la energía para que nosotros lleguemos a esta vida, nos trae al mundo, pero mas que solo ello, nos sostiene en el mundo, nos abre al mundo, algo que en la teoría sistémica de Bert Hellinger se dice:

La energía del padre es la fuerza que nos arraiga a la vida, que permite que estemos en la vida, algo que si lo pensamos bien es lógico pensar. Si el padre no hubiera proporcionado su semilla, la vida simplemente no podría estar. En las sociedades primitivas, cuando aun éramos primates, los machos tenían una labor bien definida, procrear, defender al núcleo familiar y cazar para que los demás pudieran comer. Podríamos resumirlo en la energía que produce vida, y el que la sostiene.

Podría ser cuestionable si en esta sociedad moderna este rol aun es válido cuando existen muchas mujeres que ahora por necesidad y otras por deseo toman este rol, sin embargo ten en cuenta que no hablo desde los roles sociales, sino desde comportamientos biológicos inmersos en nuestra memoria genética y desde la impronta energética que aunque no es visible, nos influye.

Energía activa que impulsa a la acción

La energía masculina usualmente es activa. Buscar transformar, impulsa hacia adelante y cuando esa energía se da dentro del contexto de la paternidad, se convierte en la energía que aporta a los hijos la cualidad para poder llevar a la acción, a la concreción de las cosas de este mundo.

¿Te has puesto a pensar de quien aprendemos las cualidades de perseverancia o de ser arrojado?

Usualmente de papá.

De él aprendemos a ir por nuestras metas, a ser capaces de enfrentarnos al mundo, el impulso para salir al mundo es una de las cualidades que aporta el hombre al bebé. Usualmente aquel que impulsa a los niños a desarrollar «actividades de riesgo» como podría ser subirse a un árbol, andar en bicicleta, hasta ir a la tienda solo, ese es papá. Aquel que nos impulsa para poder salir del nido, arrojarnos a la vida, a los pequeños retos de la vida.

¿Qué pasa cuando la energía de papá esta ausente? o tal vez cuando esa energía es débil, usualmente manifestamos su carencia en nuestra vida y somos temerosos ante lo que puede ser, nos da miedo iniciar tareas nuevas, preferimos la seguridad de la casa, de lo conocido, nos da miedo el mundo y los retos que nos puede presentar.

Proporciona fuerza

La energía de papá es una energía amorosa, no en el grado ni en la manifestación de la energía materna, usualmente la de papá es una energía que nos proporciona la fuerza, algo que en el desarrollo psicológico de los niños se manifiesta con los juegos rudos, de pelea, de luchitas, aquellos mas atrevidos que usualmente tienen los niños con papá y no con mamá.

Esa fuerza energéticamente es una buena analogía a la fuerza física que proporcionan en forma natural los andrógenos de los hombres sobre los estrógenos de las mujeres y su efecto en los músculos, mas a nivel energético se manifiesta en la vitalidad para hacer las cosas, para tomar la vida, para hacer que la vida crezca y nos dé lo que por derecho nos pertenece.

Ayer escuchaba los reclamos de una niña que tiene problemas con papá;

Estoy cansada.

Casi nunca tengo fuerza.

La fuerza para la vida viene de papá, si papá no está la fuerza también nos falla.

La vida siempre nos enseña.

Y muestra que todo es un equilibrio perfecto para crear el fin último de ella.

Si ese equilibrio se rompe el resultado casi siempre es fatal.

Regresemos a la enseñanza ancestral que dice que se puede conocer el universo si se conoce la propia vida para poder explicar esto.

Como seres humanos tenemos la mitad de nuestros genes provenientes de mamá y la mitad proveniente de papá, sino fuera así entonces se produciría una mutación que resultaría invariablemente en un problema genético si la mutación es mejor o bien en muerte fetal o temprana si el problema es grave.

De la misma forma, energéticamente la energía proviene tanto de mamá como de papá, lo que en sistemica se llama «el clan materno y el clan paterno» y al igual que debe de existir en equilibrio en los cromosomas para permitir funcionar a este cuerpo físico a nivel energético es necesario ese equilibrio para funcionar.

¿Funcionar en que sentido? No se trata en las funciones corporales como apariencia, enfermedades, etc, eso lo hace el cuerpo físico, la energía a la que me refiero se manifiesta a través de las y las experiencias de vida.

Es decir que para tener equilibrio emocional y experiencias se necesita equilibrio energético.

Equilibrio o desequilibrio

¿Te has preguntado si los desequilibrios sociales que vivimos tienen su raíz en causas como la que se trata aquí?

Vivimos en una sociedad donde papá y mamá trabajan y debido a esas exigencias, turnos de 8 a 10 horas diarias, de lunes a sábado ellos no están al pendiente de los hijos. Se viven jornadas de trabajo extenuantes y los tiempos con los hijos son escasos y usualmente rodeados de celulares y de vicios que distraen del momento presente y de los tiempos de calidad en familia.

Vivimos en una sociedad donde es frecuente la presencia de madres solteras, y de padres irresponsables que abandonan a los hijos.

¿Se están creando generaciones con adecuada aceptación de la energía de papá y de mama?

En muchas realidades de padres que abandonan a sus hijos es usual que sea la mujer con los niños, tal vez también debido a la fuerte reacción biológica que hace que la mujer sea la que cuide a los hijos o tal vez a que es esa la cualidad energética mas fuerte de la mujer, el cuidado.

Sea cual sea la razón esos niños reniegan del padre convirtiéndolo en un ente que innecesario en su vida, por lo menos eso es lo que dicta el razonamiento al preguntar sobre papá.

Parece una forma buena de sobrevivir sin embargo, es una forma que tiene consecuencias en la vida.

Negar la existencia de uno o del otro de los progenitores es negar la existencia de una parte de lo que somos.

SOMOS la conjunción de la energía de mamá y de la de papá.

TOMAR A PAPA

En sistémicauno de sus postulados dice que:

Todos y todo pertenece

Este postulado al referirse a los papás se llama; Tomar a mama y tomar a papá.

Cuando somos niños significa abrirnos a recibir sus cualidades en nuestra vida, cuando somos adultos, significa adoptar conscientemente esas cualidades en nuestra vida y en ocasiones es aceptar a mi mamá o a mi papá con todas las cosas buenas y las cosas malas que ellos tienen.

¿Aceptar?

Aceptar es una de las tareas mas complicadas para el Ego de la mayor parte de los humanos debido a que implica reconocer todo lo que me ha dado mi linaje paterno y mi linaje materno y bendecir por haberlo recibido, lo bueno y lo malo.

Lo bueno es sencillo de aceptar, lo malo es complicadísimo, ya que significa que a pesar del sufrimiento, del dolor, de las carencias que mis padres tuvieron para mi, hicieron lo que hicieron siempre bajo lo que se llama la intención positiva.

La intención positiva es que hacemos las cosas pensando en el mayor bien que podemos dar, y lo hacemos con lo que sabemos y podemos en ese momento.

Recuerda que siempre habrá una mejor forma de hacer las cosas, siempre podemos dar algo más, sin embargo, en este preciso momento de la existencia, solo puedo dar lo que tengo, y solo puedo hacer lo que sé.

Suena fácil de leer, mas es tan complejo de hacer debido a la carga emocional que implica. Sin embargo, evitarlo es evitar lo que somos, y ello implica mayor desequilibrio.

¿Para que aceptar a mamá y a papá?

Porque una de las leyes de la energía dice que todo tiende al equilibrio, y ese equilibrio en nuestra vida lo da aceptar lo que mi mama y su clan me aporta, y lo que papá y su clan me aportan.

Ya vimos que pasa cuando no aceptamos la energía de papá, al hacerlo negamos esas cualidades para mi vida, la fuerza, el estar en la vida, el poder afrontar la vida, el tomar la vida.

Hace unos años una psicóloga me cuestionó cuando le dije que los niños debían de tener mamá y papá sobre si yo pensaba que los niños sin uno de los dos no pueden ser emocionalmente sanos. La realidad es que creo que no.

Podemos compensar tal vez la falta de uno o de otro, pero a nivel energético estar peleado con la energía de uno o del otro hace que las cualidades de esa fuerza estén en conflicto en nuestras vidas y por ende en nuestras relaciones.

Estar peleado con papá nos hará temerosos del mundo, nos hará que no podamos conseguir nuestros objetivos o nos cueste mucho hacerlo, tendremos miedo de la propia vida, aun cuando nuestras acciones quieran demostrar lo contrario.

Acordémonos que nuestras carencias las disfrazamos de los opuestos y así alguien temeroso puede mostrarse como valiente o prepontente aunque en el fondo viva un niño temeroso.

La energía materna abre el camino a la energía paterna

La energía materna es muy fuerte, tal vez mayor que la energía de papá en su influencia sobre el nuevo ser. No por nada el bebé vive 9 meses en la panza de mamá y durante ese tiempo mamá lo protege, lo nutre a través del cordón umbilical y ese cordón umbilical que se corta al nacimiento, permanece en forma etérea en ocasiones toda la vida.

Esa propia existencia del cordón hace que exista una relación particular entre la madre y sus hijos, una relación que no se puede equiparar con la relación de papá.

La energía de protección de mamá incluso protege de la energía de papa. Esto hace que a nivel energético la mamá es la que permite tomar la energía de papá.

Si mamá no lo permite, los niños no podrán tomar la energía del padre.

Se antoja como algo irreal, sin embargo se puede constatar en los hijos de relaciones disfuncionales donde mamá y papá están en pleito.

Los niños rechazan a papá porque hacen alianza con mamá, a pesar de que existen casos que son contrarios donde papá influencia a los niños contra mamá, a nivel energético la energía de los niños es la energía de la madre algo particularmente cierto durante las primeras etapas de la vida, si mamá rechaza a papá, los hijos en consecuencia rechazarán a papá.

¿Hasta cuando es así?

En forma normal en las niñas hasta que presentan su primer menstruación, en los niños en ocasiones entre los 9 y los 11 años. A partir de ahí ya no es la energía de mamá la que reacciona por ellos, sino su propia energía que empieza a tomar las acciones de ese cuerpo y esa mente.

¿Papá podría hacer que los niños no quisieran tomar la energía de mama?

Energéticamente no. Mentalmente por manipulación la respuesta sería Si.

Una gran responsabilidad de la energía femenina. Un reto que también parece creciente para los tiempos en los que vivimos. Negar la energía del padre a nivel de lo que vivimos en la sociedad también trae consecuencias, muchas de las cuales se tendrán que compensar con energías femeninas desbalanceadas y con energías masculinas resentidas.

Feliz día del padre

Este día del papá ojalá que esta reflexión te pueda ayudar a entender un poco mas de aquello que como papá puedes aportar a la vida de tus hijos. Tal vez permitirte reflexionar sobre lo que estás aportando el día de hoy.

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