TRISTEZA

Me he resistido tanto a tu compañía, he buscado en uno y en otro espacio para ver si así tu desaparecías, mas en todos ellos, caminando, y poco a poco, has seguido y en forma perene te has demostrado, hasta que ya, hoy por fin te acepto al lado mío.

Llegaste de sorpresa, escondida en una carta, tan inocente y tan dañina. Aun hoy pienso ¿Qué paso? ¿Dónde o cual fue mi error?

Aun recuerdo muy claro ese día, una tarde apenas hacía un día, estaba feliz, disfrutando mi día, siendo tan solo un caballo de aquella pequeña criatura que en mi espalda reía y de pronto, en forma artera, cruel y traicionera, abrí la puerta y estuviste en mi compañía.

No llegaste sola he de decir.

Fiel y de la mano con sorpresa en un buen tiempo con enojo y ahora estás envuelta en llanto y mi quebranto. Puertas antiguas, muy antiguas has abierto, recuerdos, penas y deudas que no han sido saldadas y…

!Ha¡ vanos pensamientos, son tus regalos sin cobardía. Quise ocultarte, quise que mi esposa no supiera de tu presencia y fallé. Siempre tu existencia era bien conocida.

Quise ocultarte en el trabajo, en las salidas, en todos los lugares a donde yo acudía, mas hay de mi, siempre y en todos esos lugares yo contigo vivía.

He hablado tanto de ti que ya nadie quiere escucharme y entonces solo somos tu y yo, en nuestra fiel compañía. Sigues siendo tristeza, sigues siendo melancolía.

Te sigues mostrando exhibiendo todas esas cosas que me aun me duelen como el primer día, pero hoy te acepto, hoy somos tu y yo, mi compañera, mi maestra, mi amiga.

No he de mentir, no sabes como anhelo que esa pequeña sonrisa y el querer te hagan entre brumas desaparecer. Mas vuelvo los ojos y te miro, te reconozco en medio de tantos de mis caminos, mi maestra, por favor hoy te acojo, y por favor te pido y desde mi ser te imploró, que tu enseñanza sea pronto aprendida y que por ese momento mi dolor, pueda dejar de ser mi guía.

Juan Fco García Regalado 99145737

Comentarios

Deja un comentario